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Piensa en verde

27 Oct

Cada temporada, un equipo del Grupo VIII de la Tercera División se gana el apelativo de revelación en la primera parte de la campaña. Cuando faltan dos partidos para que se cumpla el primer tercio de la competición en el campeonato castellano y leonés, nadie duda en señalar cuál es el conjunto sorpresa del presente curso: la Cultural Deportiva Cebrereña.

El verde está de moda. Los de Cebreros han realizado el mejor tramo inicial de temporada desde que compiten en categoría nacional. En campañas anteriores, había sucedido lo contrario. Si por algo se habían caracterizado los de Pepe García era por sus magníficas segundas vueltas, que siempre permitían a los de verdiblancos salvar el año tras un comienzo muy irregular.

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La Cebrereña es la revelación (Foto: Diario de Ávila).

La Cebre parece haber aprendido la lección. Quizá hayan entendido que dejar los deberes para el último día como el mal estudiante es un riesgo que no siempre puede dar el resultado esperado. Y este año han comenzado a estudiar desde el principio. Han hincado tanto los codos que, tras haberse disputado once jornadas, ocupan la quinta plaza de la tabla clasificatoria. El play off de ascenso a la Segunda División B se encuentra a tan sólo cuatro puntos.

Sin embargo, nadie en el estadio municipal El Mancho-Ángel Sastre piensa en las cuentas de la lechera. Y si a alguno se le ocurre mirar más allá de la próxima jornada, ya está el técnico abulense para recordarle cuál es la fórmula que permite a los Cebreros estar donde están año tras año: humildad, humildad y humildad y trabajo, trabajo y trabajo.

La receta no tiene más ingredientes que estos dos. Parece sencilla de realizar, pero la realidad dice que son muy pocos los clubes que la saben aplicar con maestría. Y la Cebrereña es uno de ellos. El grupo es la clave. Los nombres se difunden en uno sólo: equipo. De esta manera, la Cebre ha sumado ya esta temporada diecinueve puntos. Un botín más que apreciable para un conjunto cuyo objetivo sigue siendo la permanencia. Sin volverse locos.

Muchos dirán que sí, que lo del equipo está muy bien, pero que tener en su plantilla al pichichi David Terleira es un plus. Evidentemente contar con un goleador siempre es una garantía a la hora de sumar puntos, pero él solo sería incapaz de logar las victorias sin la ayuda de sus compañeros. Esta temporada, a pesar de que su situación laboral no le ha permitido estar en todos los partidos, el ariete ya suma nueve goles, con una media de casi un tanto por choque.

Pero esta Cebrereña es algo más que su delantero franquicia. El equipo ha crecido como visitante. Ha ganado en solidez defensiva y sabe jugar, y jugar muy bien, lejos de casa. El pasado curso, la primera victoria fuera llegaba en el último tercio de la temporada. Este año, en el primero, la Cebre ya ha ganado al Atlético Bembibre y al Zamora; ha empatado en el campo del Sporting Uxama; y ha caído derrotado en sus visitas al Burgos Promesas 2000 y Mirandés B, dos choques en los que los de Pepe García no merecieron volverse de vacío.

Y a este cambio conseguido cada vez que juega sin estar arropada por su parroquia, la Cebre ha sabido mantener su regularidad en el estadio municipal El Mancho-Ángel Sastre, auténtico baluarte y fortín donde se firmó la permanencia en temporadas anteriores. En lo que va de año como local, ha ganado al Villaralbo (3-1), Real Ávila (3-1), La Bañeza (3-1) y Atlético Tordesillas (2-0), mientras que sólo ha hincado la rodilla ante el Numancia B (1-3) y Cristo Atlético (1-5). El camino está marcado. Si siguen por él, el verde seguirá estando de moda. La siguiente estación: salida al campo del Bupolsa. ¿Y la siguiente? Ya pensarán en ella cuando vuelvan de tierras burgalesas.

Que empiece el espectáculo

18 Ago

El Grupo VIII de la Tercera División levantará el telón este fin de semana. El sábado, a las 18,30 horas, la Cultural Deportiva Cebrereña debutará recibiendo al Villaralbo en el municipal El Mancho-Ángel Sastre. Al día siguiente, el Real Ávila se estrenará rindiendo visita al Atlético Tordesillas en el estadio Las Salinas a partir de las 19’30 horas.

Se acabaron las pruebas. Cuando eche a rodar el balón, los primeros puntos del campeonato liguero ya estarán en juego. La pretemporada dará paso a la competición oficial. Las balas ya no serán de fogueo. Será el momento de conocer el estado de encarnados y verdiblancos tras cinco semanas de entrenamientos y partidos amistosos que han servido para la puesta a punto de ambos.

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El Real Ávila debutará ante el Atlético Tordesillas este domingo. (Foto: David Castro, Diario de Ávila).

A diferencia de temporadas anteriores, el conjunto de la capital amurallada ha realizado la pretemporada con el bloque de la plantilla al completo desde el primer día. Las sensaciones y los resultados en los encuentros de preparación han sido positivos. Los de José Manuel Jimeno han ganado a Unionistas de Salamanca (2-1) y Moscardó (3-0); han firmado tablas ante el Unión Adarve (1-1) y Pozuelo Alarcón (2-2); y han perdido ante el Navalcarnero (0-2) y Colegios Diocesanos (0-1).

Por su parte, la Cebrereña ha caído por la mínima ante el Toledo y La Granja y por 2-3 frente al Leganés B, que se adjudicaba el XLVIII Trofeo Adolfo Suárez; ha empatado a uno ante el juvenil del Colegios Diocesanos; y se ha impuesto por 6-5 frente el Atlético Valdeiglesias. Pepe García se ha centrado en trabajar con un bloque que repite casi al completo sin dar importancia a los resultados, que son lo de menos durante la preparación del tiempo estival.

Los objetivos de los dos conjuntos abulenses de cara a esta campaña que está a punto de comenzar son completamente opuestos. El Ávila, que regresa a categoría nacional tras su año en el infierno de la Regional, se ha marcado los play off de ascenso a Segunda División B como meta. La Cebre, que cumple su cuarta temporada consecutiva en el Grupo VIII, pretende sellar un año más la permanencia con el menor número de problemas posible.

Todo ello en una temporada en la que se espera un alto nivel futbolístico en el grupo castellano y leonés de Tercera División. Conjuntos históricos como el Real Ávila, Gimnástica Segoviana, Zamora, Atlético Astorga y el nuevo Unionistas de Salamanca, junto al resto de equipos clásicos que seguro venderán cara su derrota en cada choque, prometen una de las campañas más igualadas de los últimos años. Todo está preparado. Que empiece el espectáculo.

El grupo de la muerte

25 Jul

Real Ávila y Cultural Deportiva Cebrereña ya conocen el calendario que tendrán en el Grupo VIII de la Tercera División para la temporada 2016-2017. La competición, que comenzará el fin de semana del 20 y 21 de agosto, se presenta como una de las más igualadas y con más nivel de los últimos años en el fútbol castellano y leonés.

La presencia de cuatro equipos de capitales de provincia, como son Ávila, Salamanca, Segovia y Zamora; conjuntos de localidades cabecera de comarca como Astorga, Bembibre, Tordesillas o La Bañeza; los filiales de Numancia y Mirandés, ambos de Segunda División; clásicos en la categoría como La Virgen del Camino, Cebrereña, Villaralbo, Almazán, Burgos Promesas 2000, Beroil Bupolsa, Sporting Uxama, Cristo Atlético y Villamuriel; y el debutante San José auguran un año emocionante.

Pretemporada Real Ávila

Inicio de los entrenamientos de pretemporada del Real Ávila. (Foto: Lola Ortiz, Diario de Ávila).

Los de la capital amurallada iniciarán el curso visitando al Atlético Tordesillas en Las Salinas, club vallisoletano que hace unos días anunciaba el fichaje del delantero ex encarnado Gustavo. Sietes días después recibirá al Beroil Bupolsa en su primer choque en el municipal Adolfo Suárez. El Ávila cerrará la temporada ante el Zamora en el estadio Ruta de la Plata.

Además, los abulenses tienen marcadas en rojo las fechas de los enfrentamientos ante la Cultural Cebrereña y la Gimnástica Segoviana. El derbi provincial se jugará en Cebreros el 18 de septiembre y en Ávila el 5 de febrero. En cuanto al clásico del Grupo VIII, los de la capital amurallada recibirán a los del Acueducto el 9 de octubre y visitarán Segovia el 26 de febrero.

Por su parte, la Cebre afronta su cuarta temporada consecutiva en categoría nacional con las mismas ganas e ilusión que las anteriores. Los verdiblancos darán el pistoletazo de salida recibiendo al Villaralbo. El siguiente fin de semana jugarán el primer choque lejos de El Mancho-Ángel Sastre ante el Burgos Promesas 2000. Los de Cebreros cerrarán la campaña en casa frente a La Virgen del Camino.

En cuanto a la pretemporada, tanto abulenses como cebrereños comenzaron los entrenamientos la semana pasada. El nuevo Real Ávila ya tiene cerrada su plantilla, cuya mitad está compuesta por los renovados del equipo del ascenso y la otra por unos fichajes que deben dar el salto de calidad necesario para estar entre la clase noble. Tras disputar este domingo el primer amistoso ante el Unión Adarve, con empate a uno, los de José Manuel Jimeno se medirán al Unionistas de Salamanca (27 de julio, 20 h.), Pozuelo (3 de agosto, 20 h.), Moscardó (10 de agosto, 20 h.), Navalcarnero (13 de agosto, 10,30 h.) y Colegios Diocesanos (17 de agosto, 20 h.), todos ellos en el municipal Adolfo Suárez.

La Cebrereña echaba a rodar el balón con el grueso de la plantilla de la pasada temporada como la mejor carta de presentación y el fichaje más destacado. Con las únicas bajas de Javi y Vicente, los de Cebreros se han reforzado con Diego Quirós y Víctor González. Además, como en anteriores veranos, Pepe García contará con varios jugadores juveniles a prueba con el objetivo de que sean parte del proyecto verdiblanco en categoría nacional. A falta de cerrar otros dos choques amistosos, la Cebre jugará frente al Toledo (30 de julio), La Granja (6 de agosto), Leganés (13 de julio) y el juvenil del Colegios Diocesanos (17 de agosto) antes de empezar la competición.

Una temporada más

4 Jul

Pepe García será el entrenador de la Cultural Deportiva Cebrereña en la temporada 16/17. Sin lugar a ninguna duda, es la mejor noticia que podía producirse para los intereses del club verdiblanco. La renovación del técnico abulense, que cumplirá su sexta campaña en el banquillo del municipal El Mancho-Ángel Sastre, supone la continuidad de un proyecto deportivo con el que los de Cebreros se han asentado en el Grupo VIII de la Tercera División.

La buena nueva asegura la continuidad del grueso de la plantilla, la cual ha demostrado las tres últimas temporadas que con trabajo y esfuerzo el objetivo de la permanencia es posible. Además, entre las renovaciones de los futbolistas que volverán a vestir la elástica verdiblanca, ya está confirmada la del goleador David Terleira, que el pasado curso se llevaba el trofeo Pichichi gracias a sus 27 dianas.

Pepe García ha renovado una temporada más como técnico de la Cultural Deportiva Cebrereña.

Pepe García cumplirá su sexta temporada en la Cebrereña. (Foto: Diario de Ávila).

En cuanto a las salidas, hasta el momento tan sólo sabemos que no continuarán en la Cebre el defensa Javi y el delantero Vicente. Los dos ex encarnados han sido los primeros fichajes del proyecto que el equipo senior del Colegios Diocesanos está preparando para su debut en la Primera División Regional de Aficionados, una aventura donde el ascenso a categoría nacional está en la cabeza de los máximos responsables del conjunto estudiantil.

A pesar de haber sonado con mucha fuerza como candidato para dirigir a la Gimnástica Segoviana durante las últimas semanas, García confirmaba hace unos días su renovación por una campaña más con los de Cebreros. Allí llegó en la 11/12, tras haber sido segundo entrenador del Real Ávila con José ‘Chino’ Zapatera y José Manuel Manzano. Sus números lo dicen todo. En su primer año, fue tercero en la Regional y se quedó a las puertas del ascenso. A la segunda no falló, ganó la liga y subió a Tercera División.

En su tercera temporada, la empresa era más complicada. La Cebrereña arrancaba la 13-14 en busca de una permanencia que se había resistido en sus tres anteriores temporadas en categoría nacional: 05-06, 08-09 y 10-11. No sólo lo consiguió esa campaña, sino que el técnico abulense repitió el éxito en la 14-15 y la 15-16. Anteriormente, el hito de mantener a un conjunto de la provincia abulense en Tercera División tan sólo lo había conseguido el ‘Chino’ Zapatera como entrenador de Las Navas en la 2000-2001.

Un año más, la Cebre tendrá como objetivo principal una salvación que la permita continuar creciendo en el grupo castellano y leonés. Cuanto antes se consiga, mejor. No será fácil en una temporada donde los verdiblancos tendrán que volver a competir con conjuntos históricos de la talla del Real Ávila, Zamora, Gimnástica Segoviana, Atlético Astorga o Unionistas de Salamanca, equipo que quiere tomar el relevo de la desaparecida U.D.S. en la capital del Tormes. Con la continuidad de García, el primer paso para lograrlo está dado.

Cara y cruz

23 May

El balompié abulense ha echado el cierre a la temporada 2015/2016. Y como en todo fin de ciclo es el momento de hacer balance. En resumen, podemos decir que ha habido de todo como en botica. Ascensos esperados y otros que han sido una sorpresa para muchos; permanencias logradas con más o menos sufrimiento; y descensos que no entraban en los planes de sus protagonistas cuando se inició el curso el pasado mes de septiembre.

Una de las alegrías ha llegado de la mano del Real Ávila. No por esperado, y quizá obligado por la entidad del club encarnado, el regreso a la Tercera División pierde importancia, por lo que debe considerarse como un éxito. A pesar de que los números que han permitido al conjunto de la capital amurallada proclamarse campeón del Grupo A de la Primera División Regional de Aficionados puedan indicar lo contrario, el camino no ha sido fácil.

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El Real Ávila regresa al Grupo VIII de la Tercera División (Foto: Lola Ortiz, Diario de Ávila).

Una plantilla corta, un inicio titubeante, el cambio de entrenador y la dificultad para generar recursos económicos en la división regional ponen en valor el regreso a categoría nacional, mínimo exigido para un club como el Real Ávila. Contra todos estos condicionantes, los encarnados han tenido en los jugadores su mejor aval. Desde el principio, los futbolistas supieron entender dónde estaban, se adaptaron a las circunstancias y bajaron al barro cada siete días con una profesionalidad y una disposición dignas de elogios.

También hay que destacar el trabajo realizado desde el banquillo. Se debe reconocer tanto el mérito de Luis Ortega, que formó la plantilla y cimentó las raíces del grupo, como de Ángel Becerril, que supo respetar la base que encontró y sumar su impronta. Sus números le han hecho ganarse la renovación, al igual que la de buena parte del grueso del equipo. Ahora, la decisión está en manos de los nuevos dueños, que desde este lunes deben comenzar a trabajar en lo que será el futuro Real Ávila. Tiempo habrá de ir analizando sus movimientos.

Otro de los clubes que tiene motivos para sonreír este año ha sido el Colegios Diocesanos. Su temporada ha sido redonda. Su equipo senior ha logrado el ascenso a Regional gracias a una campaña casi perfecta. Además, el equipo juvenil, que arrancaba con el objetivo de lograr la permanencia en la Liga Nacional, ganaba el campeonato y lograba con ello subir a División de Honor, categoría en la que no competía ningún abulense desde hace más de dos décadas.

Ambos éxitos deben ser beneficiosos para el fútbol abulense. Pueden ser un punto de partida para unir y no para separar. Sería una torpeza no aprovecharlo, aunque no soy muy optimista en este sentido. ¿Se impondrán una vez más los Reinos de Taifas con sus intereses particulares por encima del bien común del balompié local? Como en todo, el tiempo dará y quitará razones y pondrá a cada uno en su sitio.

En el apartado de permanencias encontramos a la Cultural Cebrereña, el Bosco de Arévalo, el equipo de fútbol sala femenino Eclipse y los conjuntos que competían en la Regional juvenil (Zona Norte, Real Ávila y Colegios Diocesanos B). Los verdiblancos han firmado su mejor clasificación histórica en Tercera División. Tras una muy mala primera vuelta, bien es cierto que más de resultados que de juego, los de Pepe García supieron no perderle la cara a la competición y firmaron una segunda vuelta con números de play off, lo que se ha traducido en lograr la salvación sin los apuros de temporadas pasadas. El premio será repetir en categoría nacional el próximo curso.

En cuanto al Bosco de Arévalo, los de Aitor Muñoz han cumplido con lo esperado y repetirán en la división regional en la 2016/2017. Su irregularidad en algunas fases del campeonato y la falta de gol le han impedido acabar algún puesto más arriba en la clasificación. Por su parte, el Eclipse Ávila ha realizado una campaña magnífica. Su sexta posición final en el grupo castellano y leonés de fútbol sala femenino debería tener una mayor atención por parte de los medios de comunicación y de ayuda y colaboración por parte de los patrocinadores. Sería la mejor manera de reconocer su trabajo y esfuerzo.

Para otros, la moneda ha salido cruz esta temporada. El femenino de la Casa Social Católica, Mombeltrán, Sotillo, y los equipos cadete e infantil del Real Ávila han perdido la categoría, pudiendo ser sustituidos estos dos últimos por Casa Social Católica y Colegios Diocesanos, respectivamente, que se encuentran disputando la fase de ascenso. El descenso de las verdiblancas significa la pérdida del conjunto abulense de mayor categoría, la Segunda División femenina. Las bajas que han sufrido a lo largo de la temporada y los malos resultados en casa han sido una losa demasiado pesada. Además, su descenso arrastra a su filial, que un año más había logrado la permanencia en Regional. Que su paso por esta categoría sea solo un viaje de ida y vuelta sería la mejor noticia.

Tampoco han conseguido mantenerse en la Primera División Regional de Aficionados ni Mombeltrán ni Sotillo. Los primeros, se vieron obligados a retirarse de la competición al término de la primera vuelta, entre otros motivos, por los problemas económicos que suponía no haber podido adecuar su campo municipal y tener que disputar sus encuentros en Lanzahíta. Los segundos, han sido muy irregulares a lo largo del año. Han sufrido además tres cambios en el banquillo, que se han traducido en unos malos resultados que los han condenado. Sin embargo, el movimiento de ascensos y descensos puede darlos una oportunidad de lograr en los despachos la permanencia que no han logrado alcanzar en los terrenos de juego.

Ganar en tiempos revueltos

9 Mar

Ha vuelto a pasar. La historia se ha repetido. Una vez más, la Cultural Deportiva Cebrereña está demostrando que lo suyo son las segundas vueltas. Cuando el pesimismo se había apoderado de muchos, los de Cebreros han dado un paso al frente cuando más lo necesitaban. De conseguir la salvación al final de temporada, sería la tercera campaña consecutiva en la que los de Pepe García la lograrían tras finalizar la primera vuelta en puestos de descenso.

El pasado mes de diciembre, escribía un artículo en el que hacía saltar las alarmas sobre la situación de los verdiblancos en el Grupo VIII de la Tercera División. Con el cambio de año, las cosas no mejoraron. El 22 de enero, una derrota producida de manera cruel en el descuento ante la Gimnástica Segoviana, que en minuto 90 caía por la mínima en El Mancho-Ángel Sastre, hacía pensar a muchos que quizá este año sería imposible levantar la situación.

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La Cebrereña quiere seguir un año más en Tercera División. (Foto: Diario de Ávila)

Lejos de lo estrictamente deportivo, donde el equipo estaba respondiendo en el terreno de juego sin perder la cara a los encuentros a pesar de los resultados adversos, muchos vieron que aquel golpe podría tener unas consecuencias psicológicas difíciles de dar la vuelta. Era la jornada 22, la Cultural Cebrereña ocupaba la penúltima posición en la tabla clasificatoria y los verdiblancos sumaban diez jornadas sin conocer la victoria, con tres empates y siete derrotas.

Sin embargo, los pupilos de Pepe García no bajaron los brazos. Nadie abandonó un barco donde el grupo está por encima de las individualidades y todos son conscientes de que para lograr el objetivo cada uno debe dar lo mejor de sí mismo. Y vaya si lo han dado. Desde aquel día marcado en rojo por muchos, la Cebre ha levantado el vuelo en un año en el que la continuidad del grueso de la plantilla y los fichajes llegados en verano hacían indicar un panorama diferente.

En los seis choques siguientes, los de Cebreros se han quedado con los tres puntos ante el Burgos Promesas 2000, Sporting Uxama, Villaralbo, Santa Marta de Tormes y Atlético Tordesillas. Solo un borrón en su visita al siempre complicado municipal de La Arboleda en Almazán. 15 de 18 puntos posibles, o lo que es lo mismo, pasar de estar a cinco puntos de la salvación a estar esa misma distancia por encima de los puestos de descenso.

Ahora, la clave estará en no confiarse y seguir la línea emprendida, que debe dejar a la Cebre una temporada más en categoría nacional. Quedan diez partidos. 30 puntos en juego. Si logra ser fiable y no fallar en El Mancho-Ángel Sastre y suma algo lejos de Cebreros, cumplirá el objetivo sin sufrimiento. Como visitante, Palencia Balompié, Virgen del Camino, Mirandés B, Zamora y Becerril serán sus rivales. Como local, debe recibir al Atlético Bembibre, Beroil Bupolsa, Numancia B, Ciudad Rodrigo y Villamuriel.

Ilusión en el ecuador

12 Ene

Como sucede al comienzo de cada año, el mes de enero marca el ecuador de las competiciones en lo que a deportes colectivos se refiere. Los principales representantes en baloncesto, fútbol o rugby afrontan la segunda vuelta en sus respectivas ligas en una situación, que a diferencia de temporadas anteriores, invita al optimismo en la mayoría de los casos, algo que es auténtico maná dentro del desierto por el que pasa el deporte abulense.

Si hablamos de ilusión, sin lugar a dudas, el Óbila Club de Básket es el conjunto que más ha generado tras disputarse el primer tramo de la campaña. Contra todo pronóstico, los de David Mangas son líderes de la Leb Plata y han logrado clasificarse por primera vez en su historia para la Copa, trofeo que jugará ante Marín Peixegalego en la ciudad amurallada el próximo 23 de enero.

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El Óbila disputará la Copa Leb Plata. (Foto: Diario de Ávila)

Los números de los verderones lo dicen todo. Diez victorias y sólo tres derrotas en la primera vuelta. Invictos en el CUM Carlos Sastre. Pero más allá de los logaritmos, destaca la sensación dejada por un equipo donde el bloque está por encima de las individualidades, auténtica clave de la buena marcha de una plantilla que, si mantiene los pies en el suelo, puede tener su techo más arriba de lo que la mayoría podíamos pensar hace unos meses.

Otro caso positivo lo encontramos en el Real Ávila. Si bien es cierto que el mínimo exigible a los encarnados es el regreso sí o sí a la Tercera División, la situación deportiva y extradeportiva vivida en los últimos años pone en valor su actual momento. Tras la salida de Luis Ortega y la llegada de Manu Sarabia al banquillo, la plantilla encarnada parece no haber notado el parón navideño y mantiene las mismas buenas sensaciones con las que despedía el año.

La goleada por 0-6 en los Salesianos ante el Bosco de Arévalo, dejaba a los abulenses en la segunda posición de la clasificación a sólo tres puntos del líder. Segundo equipo más goleador, con 37 tantos a favor, y conjunto menos goleado, con sólo 8 en contra, muestran la solidez de un club que parece haber tomado el pulso a la Primera División Regional de Aficionados, donde ha cerrado la primera vuelta con 12 victorias, 3 empates y 2 derrotas, números que de repetirse en la segunda auguran el regreso a categoría nacional en mayo.

El juvenil del Colegios Diocesanos ha sido otro de los que ha dado una alegría al balompié abulense. El título de campeón de invierno en el Grupo III de la Liga Nacional logrado por los chicos de Alberto Fernández Somoza, quién a principio de temporada se marcaba como objetivo la permanencia, invita al optimismo y hace ilusionarse al aficionado local con la posibilidad de que Ávila cuente la próxima campaña con un representante en División de Honor.

En el lado opuesto, encontramos a la Cultural Deportiva Cebrereña en Tercera División; al Bosco de Arévalo, Sotillo y Mombeltrán, en Primera División Regional de Aficionados; y a la Casa Social Católica, en la Segunda División femenina. Los de Pepe García se encuentran en puestos de descenso en el Grupo VIII, si bien las sensaciones dejadas sobre el terreno de juego por los verdiblancos, merecedores de más puntos que los que acumulan, hacen pensar que es factible que los de Cebreros puedan dar la vuelta a la situación.

Por su parte, tanto Bosco de Arévalo como Sotillo, situados en la zona baja, tienen por delante una segunda vuelta donde las puntuaciones indican que con mejorar algo sus números podrán lograr un año más la permanencia, una salvación que en el caso de Mombeltrán sería un auténtico milagro.

En cuanto a las chicas de Miguel Ángel Blázquez, situadas un punto por encima de los puestos de descenso en el Grupo V de la Segunda División, deberán mejorar sus registros en el segundo tramo de la temporada para seguir siendo un año más el equipo abulense que juega en la categoría futbolística más elevada.

Por último, Rugby Ávila Club iniciaba la segunda vuelta en la Cuarta División Regional de Madrid con una victoria y la declaración de intenciones por parte de los magentas de que aún tienen mucho que decir esta temporada. Tras un inicio inmaculado con cinco victorias consecutivas, que llevaron a los abulenses a lo más alto de la clasificación, cuatro derrotas consecutivas dejaban al RAC en la quinta posición de la tabla.

Preocupación verdiblanca

16 Dic

La Cultural Deportiva Cebrereña está acostumbrada a vivir en el alambre de los puestos de descenso del Grupo VIII de la Tercera División. Así ha sido en las cinco temporadas en que los verdiblancos han participado en categoría nacional. Así parece que será en la actual campaña, un año en el que la continuidad del grueso de la plantilla de años anteriores y los fichajes llegados en verano hacían indicar un panorama diferente.

En tres de ellas (05-06, 08-09 y 10-11), los de Cebreros no lograron la salvación. En las dos últimas (13-14 y 14-15), los verdiblancos consiguieron la permanencia de la mano de Pepe García. En ambas temporadas, la Cebre cimentó su continuidad en el Grupo VIII de la Tercera División ejecutando una magnífica segunda vuelta, tras haber realizado una primera con unos números similares a los actuales o incluso peores.

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Encuentro entre Cebrereña y Palencia Balompié. (Foto: Antonio Bartolomé, Diario de Ávila)

El inicio de temporada fue esperanzador. Dos victorias, ante La Bañeza y Almazán en El Mancho; tres empates, frente a Cristo Atlético, Brugos Promesas 2000 y Sporting Uxama, dejando la sensación de haber podido quedarse con el triunfo con un poco más de acierto ante la portería rival; y una sola derrota, por la mínima en La Albuera ante la Segoviana.

A partir de octubre, los verdiblancos empeoraron sus números. En los siguientes once encuentros, la Cebre ha sumado siete derrotas (Villaralbo, Atlético Tordesillas, Atlético Bembibre, Beroil Bupolsa, Numancia B, Zamora y Ciudad Rodrigo); tres empates (Santa Marta de Tormes, Palencia Balompié y Mirandés B), todos ellos como local; y una victoria ante la Virgen del Camino, también en Cebreros. La consecuencia, los de Pepe García han caído a puestos de descenso.

La situación es preocupante, pero ni mucho menos grave. Las sensaciones hasta el momento han sido buenas. Exceptuando la goleada recibida ante el filial del Numancia en Soria, la Cebre ha dado la cara en todos los choques, mereciendo mayor botín que el obtenido en muchos de ellos. La salvación está a tan sólo un punto y la igualdad existente en la clasificación mantiene a los verdiblancos a un par de victorias de la zona media.

Eso sí, los tres próximos choques serán clave. La salida a Villamuriel, con la que cerrará 2015, y los dos choques en El Mancho ante Becerril y Cristo Atlético, que además están en puestos de descenso, con los que arrancará 2016, deben ser un punto de inflexión. Sumar al menos siete de los nueve puntos en juego daría tranquilidad y dejaría el panorama más despejado a corto plazo. Además, lograr la primera victoria lejos de Cebreros, auténtico talón de Aquiles de los verdiblancos esta campaña, ayudará, y mucho, a lograr los objetivos.

Con esos números, repetir puntuación en la segunda vuelta, quizá sumar algo más, podría ser suficiente. Sin olvidar que éste puede ser un año donde los arrastres desde la Segunda División B -Atlético Astorga, Real Valladolid B, Arandina y Burgos llevan todo el año en la zona media-baja en la categoría de bronce- todo hace indicar que la salvación habrá que obtenerla al menos con 45 puntos. Experiencia hay para ello. Tiempo y equipo también.

Tomando el pulso

22 Sep

La temporada futbolística ha empezado. Los equipos más representativos de la provincia han iniciado sus competiciones con todo tipo de sensaciones: buenas, regulares y malas. Todavía es pronto para ver el verdadero nivel de los clubes abulenses, pero los primeros encuentros nos pueden ir dando pistas sobre lo que nos espera este año en la Tercera División y en la Regional de Aficionados.

En categoría nacional, la Cultural Deportiva Cebrereña ha tenido un buen arranque. Si bien es cierto que en sus tres empates (Cristo Atlético, Burgos Promesas 2000 y Sporting Uxama) han dejado la sensación de poder haber sumado algún punto más en su casillero, los de Pepe García han competido de tú a tú en todos sus choques, incluso en su derrota en La Albuera ante la Gimnástica Segoviana. En el lado positivo, la facilidad con la que los verdiblancos están viendo puerta, asignatura pendiente la pasada temporada, lo que hace pensar que los de Cebreros pueden tener una campaña mucha más tranquila que sus anteriores experiencias en el Grupo VIII.

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El Real Ávila logró su primera victoria ante el Villarcayo Nela. (Foto: Vanessa Garrido, Diario de Ávila)

Los primeros pasos del Real Ávila en la vuelta a categoría regional han generado dudas. Una victoria, por la mínima ante el Villarcayo Nela; un empate, conseguido a última hora por el filial de la Arandina; y una derrota, por la mínima ante uno de los rivales llamados a estar arriba como es La Granja, parecen poco bagaje para un conjunto de la capital amurallada cuyo objetivo debe ser ascender o ascender.

Preocupa la falta de gol y el cansancio que el equipo ha tenido en el último tercio de los encuentros disputados en el Adolfo Suárez, además de la sensación de nerviosismo que los encarnados han mostrado en casa. Lograr dos o tres victorias consecutivas en las próximas jornadas pueden ser la mejor medicina para que los de Luis Ortega afiancen conceptos y consigan la tranquilidad necesaria para afrontar los partidos.

En el mismo grupo, el otro conjunto de la provincia que, tanto por su inicio liguero como por su plantilla, no debería pasar problemas para mantener la categoría es el Sotilllo. Los de Ismael Aguilar comenzaron la competición con una goleada por 6-0 ante el Villarcayo Nela. Luego han llegado las derrotas en Venta de Baños y el pasado fin de semana en casa ante el Burgos B, donde los del sur de la provincia merecieron mejor suerte, por lo que ambos traspiés no deben generar dudas en un conjunto que si se hace fuerte en El Teso no tendrá inconvenientes para afianzar su proyecto en Regional.

En la otra cara de la moneda encontramos a Bosco de Arévalo y Mombeltrán. Los de La Moraña pelearán un año más por lograr una permanencia que este año puede estar algo más cara que en el pasado por el aumento del nivel de los equipos. Al igual que los sotillanos, los arevalenses deben cimentar su salvación en Los Salesianos, donde ya han vencido con comodidad a El Espinar-San Rafael, e intentar sumar todo lo que puedan lejos de Arévalo, donde los de Aitor Muñoz han dado una buena imagen en sus dos salidas, que además han sido ante dos de los gallitos del grupo: Unami y Briviesca.

Por su parte, Mombeltrán no ha dejado buenas sensaciones, algo esperado por ser la primera vez que compiten en la Regional de Aficionados, donde probablemente están pagando la novatada del recién llegado. Tres derrotas, frente a Briviesca, Real Burgos y San Esteban de Gormaz, ha sido su bagaje en este inicio, donde la falta de efectivos para afrontar los choques, Ángel Robles sólo ha podido contar con doce jugadores en sus dos desplazamientos, han influido en las goleadas recibidas por los de La Villa, que suman unos números de catorce goles en contra por tan sólo uno a favor.

De mal en peor

8 Jun

Como cada año, con la llegada del mes de junio, es hora de hacer balance al año futbolístico abulense. Reconozco que ésta es la temporada más difícil de calificar, pues el descenso a la Primera División Regional de Aficionados del Real Ávila, equipo más representativo de la provincia, empaña los casos positivos de esta campaña, que también los ha habido.

Dice el refrán que lo que mal empieza, mal acaba, dicho que se ha cumplido al cien por cien en el caso del conjunto encarnado. La incertidumbre del pasado verano en torno al equipo de la ciudad amurallada, se tradujo en la confección de una plantilla que se realizó tarde y mal. Bien es cierto que se hizo como se pudo y gracias. La posterior ida y venida de jugadores y entrenadores, fue simplemente una consecuencia de aquella pretemporada tan atípica.

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El Real Ávila jugará en categoría regional 34 años depués (Foto: Antonio Bartolomé, Diario de Ávila).

El resultado no ha podido ser peor. El Real Ávila no jugará en categoría nacional  34 años después. Eso en el mejor de los casos, como apuntan algunos de mis compañeros de la prensa deportiva abulense. El fracaso, porque que el club más representativo de una capital juegue en categorías inferiores a la Tercera División no puede tener otro nombre, es de todos.

El desenlace, por desgracia, se veía venir desde hace tiempo. Desde hace demasiado diría yo, pues la agonía que ha venido padeciendo el equipo encarnado a nivel institucional y deportivo no ha sido algo nuevo de esta campaña. Al igual que todos hemos tenido parte de culpa, solo de la unión de todos puede salir una solución que permita seguir adelante a uno de los clubes más históricos del fútbol español con 92 años de vida.

El resto de resultados de los conjuntos abulenses pueden ser considerados como positivos. Los dos éxitos más significativos han llegado de la mano de la Cultural Deportiva Cebrereña y el equipo juvenil del Colegios Diocesanos. Los primeros, bajo la dirección de Pepe García, han salvado la categoría en el Grupo VIII por segundo año consecutivo, demostrando que se puede hacer un equipo competitivo con futbolistas de la tierra.

Los segundos, regresan a Liga Nacional. Que su vuelta sea la de un equipo ascensor o se realice un proyecto con miras a la División de Honor dependerá una vez más de la buena disposición del resto de conjuntos abulenses juveniles, algo que me hace ser poco optimista al respecto, debido a aquello que yo denomino los ‘pequeños Reinos de Taifas’. En esta categoría, también cabe destacar el papel de Real Ávila y Zona Norte, ambos en la parte alta de la clasificación y con opciones de ascenso hasta la recta final del campeonato.

Por su parte, Sotillo de la Adrada y Bosco de Arévalo han logrado el objetivo de la salvación en la Primera División Regional, categoría en la que parece jugará en la 15/16 el Mombeltrán, campeón de la Provincial, tras mostrar su disposición a hacer efectivo el ascenso logrado en el terreno de juego.

A ellos, se podría sumar también el senior del Colegios Diocesanos, que espera lograr este verano una plaza en los despachos. Además, los equipos infantil y cadete del Real Ávila, ambos en categoría regional, han solventado la temporada finalizando en mitad de la tabla clasificatoria en sus respectivas ligas.

En fútbol femenino, un año más, la Casa Social Católica ha cumplido. El primer equipo volverá a jugar en la Segunda División, tras lograr una permanencia que este año ha costado más de lo que se presuponía al iniciar el campeonato. Su filial, seguirá una temporada más en categoría regional.