Archivo | diciembre, 2017

¿Será en 2018?

21 Dic

La llegada de las Fiestas Navideñas trae consigo los últimos coletazos del año. En multitud de ámbitos, también en el deportivo, el final del mes de diciembre es el momento de realizar un balance de los últimos 365 días. Pero también son unas fechas en las que analizar cómo se presenta un 2018 que ya está en la parrilla de salida para saltar al terreno de juego.

En lo que se refiere a Ávila y su provincia, tanto el deporte de equipo como las modalidades individuales tienen por delante 365 días en los que intentarán consolidar o crecer en sus diferentes proyectos y aspiraciones deportivas. Por todo ello, muchos aficionados al deporte abulense se preguntan estos días: ¿cómo será el 2018?

¿Cómo será 2018 para el deporte abulense?

Muchos se preguntan si será en 2018 cuando el Real Ávila Club de Fútbol celebre el tan ansiado ascenso a la Segunda División B, categoría de bronce que los encarnados añoran desde hace unas cuantas temporadas. Otros piensan si será este año cuando la Cultural Deportiva Cebrereña logre la permanencia sin necesidad de sacar la calculadora y, quién sabe, pueda optar incluso a cotas mayores.

Algunos se imaginan como serán los próximos 365 días para la familia del Colegios Diocesanos: ¿se mantendrá el equipo juvenil en División de Honor? ¿Logrará el conjunto senior dar el salto al Grupo VIII de la Tercera División? Otros clubes como Zona Norte, Casa Social Católica, Ávila Sala o los equipos de las diferentes localidades de la provincia afrontarán con ilusión los diferentes objetivos marcados para este curso que ya ha llegado al ecuador.

En el mundo de la canasta, la afición verderona quizá piense que, por qué no, esta campaña pueda ser la del ascenso del Óbila Club de Básket a la Leb Oro. O quizá sean los chicos y chicas del Rugby Ávila Club los que tengan la suerte de disfrutar en primera persona lo que es subir de categoría en los próximos meses. O puede que sea el ciclismo el que recupere el protagonismo de épocas pasadas de la mano de Noel García o Diego Rubio.

También se preguntan cómo será ese 2018 que está a punto de comenzar tanto los clubes como los deportistas individuales de otras disciplinas deportivas como el fútbol sala, el kárate, el atletismo, el tenis, el pádel, la hípica, la gimnasia rítmica, el golf, el mundo del motor, la natación, el ajedrez o el tenis de mesa, por poner algunos ejemplos. Seguro que todos ellos coinciden en dos peticiones incluidas en su carta a los Reyes Magos: mejoras en las instalaciones deportivas y que las lesiones los respeten en lo que queda de competición.

 

¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2018!!!

Una reacción para creer

15 Dic

Hace aproximadamente un mes, concretamente el pasado domingo 19 de noviembre, el conjunto juvenil del Club Deportivo Colegios Diocesanos rendía visita al Aravaca Club de Fútbol. A pesar de las alturas del campeonato doméstico, aquel encuentro correspondía a la jornada 13 del Grupo 5 de la División de Honor, daba la sensación de que una derrota de los abulenses pondría punto y final a una temporada que muchos pensábamos se haría demasiado larga tras aquel choque en caso de no sumar nada positivo.

Los amarillos se presentaban en tierras madrileñas con ocho derrotas, tres empates y una sola victoria ante el colista de la competición en los partidos disputados antes de aquella salida. Las imágenes de desesperación de algunos jugadores al finalizar los partidos anteriores, más propias del mes de mayo que de la primera vuelta, hacían pensar lo peor. Los cambios de sistema realizados por Iván Lastras tampoco parecía que acabaran de dar con la tecla necesaria para voltear una situación que comenzaba a ser crítica.

Plantilla del Colegios Diocesanos juvenil para el Grupo 5 de la División de Honor en la temporada 2017-2018 .

Sin embargo, aquel día de mediados de noviembre, quizá por esa sensación de tenerlo todo perdido y dejar la tensión y los nervios en el vestuario antes de saltar al terreno de juego, el Colegios Diocesanos mostró su mejor cara, aquella que muchos aficionados llevan esperando desde el inicio del curso, y sumó una victoria. Sólo eran tres puntos, pero aquel triunfo por la mínima suponía salvar el primer match ball de la temporada y otorgaba vida a un paciente que estaba en la UVI de la tabla clasificatoria.

Lo bueno de aquella reacción es que tuvo continuidad en los siguientes choques. Dos empates consecutivos ante rivales de la zona medio-alta de la clasificación, a un gol en el campo del Almendralejo y a cero ante el Real Valladolid en Sancti Spíritu, ratificaron la mejoría de juego de los colegiales. La confianza que dan los resultados, el nivel demostrado por algunos jugadores que hasta ese momento no habían dado el esperado y que el técnico abulense haya encontrado un sistema de juego que se ha traducido en puntos pueden ser las claves que están detrás de esta reacción que parece haber llegado a tiempo.

La necesidad sigue siendo sumar de tres en tres, pero estas jornadas consecutivas sin conocer la derrota han dado mucha vida al equipo abulense y permiten poder sacar la calculadora en esta segunda vuelta que acaba de comenzar. El inicio de la misma no ha podido ser mejor. Victoria en casa por 2-0 ante el Unión Adarve, un rival directo ante el que además los colegiales se han quedado con el gol average particular a su favor.

El choque de este fin de semana será otra final anticipada. El Colegios Diocesanos visita al Atlético Casarrubuelos, conjunto madrileño que en caso de derrota tendrá un pie y medio en la Liga Nacional juvenil antes de comerse el turrón. Gracias a los resultados de las últimas cuatro jornadas, los abulenses se han ganado un margen que no hace tan definitivo el resultado de este duelo. Todavía no se ha hecho nada y lo que queda por delante será duro, muy duro, pero, al menos, la reacción amarilla permite creer en una permanencia en la División de Honor que tan importante es para el resto del fútbol abulense.