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Las chicas son guerreras

31 Oct

El fútbol atraviesa por un buen momento en la capital y la provincia abulense. Los conjuntos masculinos más representativos del Real Ávila, la Cultural Deportiva Cebrereña o el Colegios Diocesanos, por poner algunos ejemplos, han comenzado la temporada obteniendo buenas sensaciones de juego y resultados.

Sin embargo, son muchas las ocasiones en las que nos olvidamos de la vertiente femenina del deporte. En este punto, los dos conjuntos más representativos en la capital amurallada, el Ávila Sala y la Casa Social Católica, han iniciado un nuevo curso situándose en la parte alta de la clasificación en sus respectivas competiciones regionales, unos resultados que tienen un trabajo detrás que pocas veces es reconocido.

Equipo femenino del Ávila Sala de Primera División Regional de la temporada 2017/2018.

Tras la disputa de siete jornadas, el Ávila Sala es segundo clasificado en la Primera División Regional. Seis victorias y un empate, con 57 goles a favor y 13 en contra, han servido a las abulenses, que este año dirige Mercedes Gómez ‘Peque’, para encaramarse a lo más alto de la tabla. Toda una alegría para los aficionados, pero sobre todo para quienes componen este club y conocen la dificultad de sacar un proyecto adelante, que si en el fútbol masculino encuentra innumerables piedras en el camino, en el caso de la categoría femenina se multiplican de manera exponencial.

También ha sido esperanzador el inicio de campeonato del conjunto femenino de la Casa Social Católica. Con el objetivo de regresar a la Segunda División, categoría en la que las verdiblancas estuvieron durante una década, el equipo abulense es uno de los cuatro conjuntos que colideran la Primera División Regional. Cuatro victorias y una derrota, con 15 goles a favor y 12 en contra, permiten ser optimistas con el equipo dirigido por Paco Cabañas, que la pasada campaña se quedaba a las puertas de volver a ascender a categoría nacional.

Llegar hasta aquí no ha sido fácil para ninguno de los dos. Que sus proyectos deportivos continúen creciendo tampoco lo será. La vertiente femenina del fútbol en España está aún muy lejos de su hermano masculino. Las futbolistas profesionales que viven de este negocio se cuentan con los dedos de una mano. El público en los estadios y pabellones está a años luz del que asiste a los encuentros de hombres. Las instalaciones donde disputan sus partidos dejan mucho que desear en la mayoría de ocasiones. Las empresas tampoco lo ven claro a la hora de invertir su dinero en patrocinios. La repercusión en los medios de comunicación es casi nula.

Con estos ingredientes, los resultados de Ávila Sala y Casa Social Católica, así como los del resto de conjuntos femeninos de Ávila y su provincia que cada siete días juegan en las diferentes competiciones en las que están inscritos, son merecedores de ser puestos en valor. En una provincia donde el deporte femenino ha dado grandes alegrías en disciplinas como el voleibol, el tenis, el kárate o el atletismo, los agentes implicados en apoyar, ayudar y difundir el deporte, como instituciones públicas, empresas patrocinadoras o medios de comunicación, no deben olvidarse de estas guerreras que defienden los intereses del deporte abulense cada fin de semana.