Archivo | octubre, 2015

Unidos nos iría mejor

21 Oct

El pasado lunes, Pablo Luis Gómez, concejal de Deportes en el Ayuntamiento de Ávila, fue el invitado a la tertulia de La Jornada, programa que presenta Teresa Herráez en La 8 de Ávila. Durante una hora, el nuevo responsable del deporte municipal abordó diferentes cuestiones junto a los periodistas Luis Carlos Santamaría y Alberto Sánchez (Diario de Ávila) y Álex García (Cadena Ser).

Si tuviera que elegir una frase que resumiera su intervención, ésta sería una en la que coincidieron todos los asistentes a la tertulia: “Unidos nos iría mejor”. Pues sí, efectivamente, aquello de que ‘la unión hace la fuerza’ podría ser un buen antídoto para mejorar la situación del deporte abulense, que actualmente puede que viva uno de los peores momentos de su historia.

Pablo Luis Gómez, concejal Deportes (Tribuna Ávila)

Pablo Luis Gómez, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Ávila. (Foto: Tribuna de Ávila)

Fútbol, natación, hockey, tenis o gimnasia rítmica son algunos de los deportes que sufren ese síndrome que denomino con aquello de los pequeños Reinos de Taifas, una división en cada una de las disciplinas cuyas consecuencias se podrían resumir en una sola frase: todos pierden.

Pierden los deportistas, afectados por la falta de un club de referencia en sus disciplinas en el que pudieran desarrollar su carrera deportiva a nivel profesional. Pierden los clubes, incapaces de desarrollar un proyecto que crezca de manera exponencial. Pierden los aficionados, quienes hace ya bastante tiempo que aquello del deporte de élite les suena más a una utopía que a una realidad. Pierden los patrocinadores, pues sus inversiones en publicidad apenas tienen una repercusión local y gracias. Y pierde la ciudad, que no se beneficia de la trascendencia que da la alta competición a nivel nacional e internacional.

La solución al problema sería realmente fácil de poner en práctica: sentarse y hablar, siempre partiendo de la voluntad de llegar a un acuerdo; unir fuerzas, siendo todos generosos a la hora de ceder en cada una de las parcelas que componen las diferentes disciplinas; y dirigir el trabajo de cada una de la partes a un objetivo común, sin renunciar a seguir con sus clubes, por supuesto. Si analizamos los antecedentes y la actitud mostrada siempre por los diferentes actores implicados, su puesta en marcha es, ahora mismo, una quimera.

Pablo Luis Gómez trató además dos temas cuya mejora serían, en mi opinión, un avance para comenzar a salir del pozo en el que actualmente se encuentra el deporte abulense. El primero es el estado de las instalaciones. Es verdad, como apuntó el responsable del deporte municipal, que el número de ellas para algunas disciplinas puede ser el adecuado para una ciudad con la población de Ávila. Sin embargo, el estado de muchas, fruto de años y años de abandono e indiferencia por parte de las instituciones, hace necesaria una intervención urgente. Si no se da ésta de manera inminente, quizá, el día que nos pongamos a ello, sea demasiado tarde.

La otra situación tratada en la tertulia de La Jornada fue la existencia de dos organismos para gestionar el deporte local. Por un lado, encontramos la Concejalía de Deportes, que, independientemente de que haya habido años de vacas flacas o vacas gordas, ha sido una de las grandes olvidadas en la gestión municipal, por no decir la más relegada. Por otro, tenemos el Patronato Municipal de Deportes, un órgano que cuanta con 25 años de existencia, en los cuales nadie ha sido capaz de dotarlo de una verdadera actividad, más allá de las aportaciones económicas inyectadas desde el Consistorio abulense.

Por último, Gómez explicó su idea de unir ambas en un solo organismo, algo que a priori parece más razonable que la situación de dualidad vivida hasta el momento, además de añadir a su desarrollo la colaboración de patronos llegados de la empresa privada, algo que, a día de hoy, tampoco ha podido poner en práctica ningún responsable político.

Veteranos de plata

6 Oct

Óbila Club de Básket iniciaba este pasado fin de semana una nueva aventura en Leb Plata. Será la séptima temporada consecutiva en la tercera categoría del baloncesto nacional, lo que convierte al conjunto verderón en el más veterano de los 14 equipos que componen este año el grupo.

Nuevamente, será David Mangas el encargado de la dirección técnica del equipo de la ciudad amurallada, cumpliendo su tercer año como máximo responsable del banquillo verderón. El técnico local buscará el éxito deportivo con los mismos ingredientes que en temporadas anteriores: una plantilla compuesta por jugadores jóvenes con ganas de hacerse un nombre en el deporte de la canasta.

Óbila Club de Básket 15-16

El Óbila disputará su séptima temporada en Leb Plata. (Foto: Diario de Ávila)

Los precedentes han sido positivos. El buen rendimiento de los jugadores ha beneficiado a ambas partes. Por un lado, el Óbila ha logrado la salvación en la categoría sin problemas. Por el otro, los jugadores han revalorizado su caché y sus actuaciones les han servido para ganarse un contrato en Leb Oro.

Con el objetivo de la permanencia como meta para esta campaña, el Óbila no ha de renunciar a nada en un año donde parece haber conformado un grupo más compensado y con mayor calidad que en campañas anteriores. Una plantilla en la que nombres como Álvaro Lobo, Carles Marzo, Brandon Sebirumbi, Luka Nikolic y Carlos Toledo han de llevar el peso del equipo. Si lo logran y los Mikel Young, Stefan Asanin, Bryant Mbamalu, Adrián Uso e Ignacio Rodríguez rinden a un buen nivel, los verderones serán un conjunto a tener muy en cuanta.

En cuanto a los rivales, como cada año, hay de todo un poco. Algunos arrancan de la parrilla de salida como favoritos gracias a su pasado ACB, como son los casos de Brico Depot Valladolid, Coviran Granada o Lucentum Alicante. Otros, intentarán que su experiencia en la categoría sea un grado a la hora de conseguir los objetivos marcados, en un grupo donde encontramos a clásicos como Tarragona, Clínicas Rincón, Marín Peixegalego, Araberri, Sammic, Zornotza, Viten Getafe o Xuven Cambados. Por último, están los nuevos en Plata, como son Aceitunas Fragata Morón y El Olivar, cuyas ganas del recién llegado seguro que sumará dosis de interés a la competición.

Una vez más, la solidez en el Centro de Usos Múltiples Carlos Sastre será clave para la buena marcha del equipo, que espera contar con una marea verde que gracias a su apoyo se ha ganado un sitio entre las aficiones más fieles y animosas del baloncesto nacional. En los despachos, la directiva encabezada por Rodrigo Martín, que ha logrado estabilizar un proyecto que el pasado verano estuvo a punto de poner punto y final a su existencia, deberá hacer nuevamente encaje de bolillos con uno de los presupuestos más bajos de la Leb Plata, con la meta de ofrecer un año más mucho por muy poco.