Archivo | junio, 2015

El regreso del hijo pródigo

23 Jun

Luis Ortega de la Natividad será el entrenador del Real Ávila C.F. para la temporada 15-16. El nuevo técnico ha sido presentado este martes por Carlos Rojas, presidente encarnado, y Juan Rodríguez, consejero delegado del club abulense, quienes han coincidido en declarar que es “el entrenador idóneo, un hombre de fútbol que ama al club”.

La noticia entraña varias noticias en sí misma. La primera, indica que habrá fútbol en la capital amurallada la próxima campaña. La segunda, apunta que la continuidad del proyecto canario, con Juan Rodríguez y Javier Pindado a la cabeza, parece una realidad cada vez más cercana. La tercera, quizá la más importante, sugiere que el club abulense parece volver a mirar a lo suyo, a lo de casa, para resurgir de sus cenizas.

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Luis Ortega y Carlos Rojas durante el acto de presentación. (Foto: Tribuna Ávila)

Hablar de Ortega y del Ávila es hablar de lo mismo. Durante su carrera como futbolista no conoció otra casa que no fuera la encarnada. En 1969, entró en la entidad siendo un niño. En 1985, salió de ella hecho un hombre. En total, defendió la camiseta del equipo de su ciudad durante 16 temporadas. Muchos recuerdan su imagen ligada al brazalete de capitán. Tal fue su recorrido, que jugó en San Antonio, la Ciudad Deportiva y el Adolfo Suárez.

Además, su llegada puede abrir la puerta a la vuelta de algunos ex jugadores encarnados y el inicio de la carrera en el club para otros muchos con edades más jóvenes. Si algo conoce Ortega es el fútbol abulense. El nuevo míster deberá encontrar en éste los cimientos de un proyecto cuyo objetivo no puede ser otro que ascender o ascender, independientemente de las circunstancias y el presupuesto con el que se cuente.

Ligado a los banquillos desde que colgó las botas, sus mayores éxitos los ha logrado con el juvenil del Colegio Diocesano, con tres ascensos a División de Honor y más de 30 años de dedicación y trabajo en la entidad, y la Cultural Deportiva Cebrereña, club al que subió en dos ocasiones a la Tercera División.

Hombre de fútbol y precedido por un fuerte carácter, su primera rueda de prensa ha dejado ya varios titulares: “El Real Ávila es mi equipo de siempre”; “No dudé un instante en aceptar la oferta”; “Es el reto más importante de mi carrera”; “Devolveremos al equipo a Tercera División”; o “Espero estar aquí varios años”. Casi nada para el primer día.

Sus palabras, adquieren una mayor relevancia teniendo en cuanta la actual situación del Ávila, un equipo que desde hace tiempo perdió su relación con el entorno futbolístico de la ciudad amurallada. Además, sus primeras declaraciones aportan una dosis de optimismo a una parroquia encarnada muy decepcionada con lo sucedido en el club las últimas temporadas. Bienvenido y suerte, pues la tuya será la de todos.

De mal en peor

8 Jun

Como cada año, con la llegada del mes de junio, es hora de hacer balance al año futbolístico abulense. Reconozco que ésta es la temporada más difícil de calificar, pues el descenso a la Primera División Regional de Aficionados del Real Ávila, equipo más representativo de la provincia, empaña los casos positivos de esta campaña, que también los ha habido.

Dice el refrán que lo que mal empieza, mal acaba, dicho que se ha cumplido al cien por cien en el caso del conjunto encarnado. La incertidumbre del pasado verano en torno al equipo de la ciudad amurallada, se tradujo en la confección de una plantilla que se realizó tarde y mal. Bien es cierto que se hizo como se pudo y gracias. La posterior ida y venida de jugadores y entrenadores, fue simplemente una consecuencia de aquella pretemporada tan atípica.

Real Ávila-La Bañeza 14-15 (1)

El Real Ávila jugará en categoría regional 34 años depués (Foto: Antonio Bartolomé, Diario de Ávila).

El resultado no ha podido ser peor. El Real Ávila no jugará en categoría nacional  34 años después. Eso en el mejor de los casos, como apuntan algunos de mis compañeros de la prensa deportiva abulense. El fracaso, porque que el club más representativo de una capital juegue en categorías inferiores a la Tercera División no puede tener otro nombre, es de todos.

El desenlace, por desgracia, se veía venir desde hace tiempo. Desde hace demasiado diría yo, pues la agonía que ha venido padeciendo el equipo encarnado a nivel institucional y deportivo no ha sido algo nuevo de esta campaña. Al igual que todos hemos tenido parte de culpa, solo de la unión de todos puede salir una solución que permita seguir adelante a uno de los clubes más históricos del fútbol español con 92 años de vida.

El resto de resultados de los conjuntos abulenses pueden ser considerados como positivos. Los dos éxitos más significativos han llegado de la mano de la Cultural Deportiva Cebrereña y el equipo juvenil del Colegios Diocesanos. Los primeros, bajo la dirección de Pepe García, han salvado la categoría en el Grupo VIII por segundo año consecutivo, demostrando que se puede hacer un equipo competitivo con futbolistas de la tierra.

Los segundos, regresan a Liga Nacional. Que su vuelta sea la de un equipo ascensor o se realice un proyecto con miras a la División de Honor dependerá una vez más de la buena disposición del resto de conjuntos abulenses juveniles, algo que me hace ser poco optimista al respecto, debido a aquello que yo denomino los ‘pequeños Reinos de Taifas’. En esta categoría, también cabe destacar el papel de Real Ávila y Zona Norte, ambos en la parte alta de la clasificación y con opciones de ascenso hasta la recta final del campeonato.

Por su parte, Sotillo de la Adrada y Bosco de Arévalo han logrado el objetivo de la salvación en la Primera División Regional, categoría en la que parece jugará en la 15/16 el Mombeltrán, campeón de la Provincial, tras mostrar su disposición a hacer efectivo el ascenso logrado en el terreno de juego.

A ellos, se podría sumar también el senior del Colegios Diocesanos, que espera lograr este verano una plaza en los despachos. Además, los equipos infantil y cadete del Real Ávila, ambos en categoría regional, han solventado la temporada finalizando en mitad de la tabla clasificatoria en sus respectivas ligas.

En fútbol femenino, un año más, la Casa Social Católica ha cumplido. El primer equipo volverá a jugar en la Segunda División, tras lograr una permanencia que este año ha costado más de lo que se presuponía al iniciar el campeonato. Su filial, seguirá una temporada más en categoría regional.