Archivo | abril, 2015

Un sueño de oro

27 Abr

El Óbila Club de Basket disputará su quinto play off de ascenso a la Leb Oro. Al igual que sucediera la pasada temporada, el primer rival será el Amics Castelló, conjunto que se quedaba a las puertas del ascenso directo en la última jornada, un premio que finalmente recayó en el Cáceres Patrimonio de la Humanidad.

Los abulenses nunca han pasado de estos cuartos de final, donde se han visto superados por Ibersortar Mallorca (10-11), Prat Juventut (11-12), Ceba Guadalajara (12-13) y Amics Castelló (13-14). Pase lo que pase en este primer cruce, la temporada de los de David Mangas tiene que calificarse con un notable alto. Sin nada que perder, los verderones tienen por delante el bonito reto de intentar llegar lo más lejos posible, siendo conscientes del nivel del equipo castellonense, con una plantilla y un presupuesto hechos para el ascenso.

Óbila celebración Play Off 14-15

Los jugadores verderones celebran el triunfo ante Sammic ISB (Foto: Óbila Club de Basket).

El primer encuentro tendrá lugar este martes en el pabellón municipal Ciutat Castellón a partir de las 20’30 horas, mientras que el Centro de Usos Múltiples Carlos Sastre acogerá el segundo duelo de la serie este próximo sábado desde las 20 horas. En caso de necesitarse un tercer partido, el cruce es al mejor de tres, la eliminatoria se decidiría el martes de la próxima semana en tierras castellonenses.

Como ocurrió la campaña anterior, David Mangas ha sabido sacar el máximo rendimiento a una plantilla corta y muy joven. Además, el técnico abulense veía como Dane Johnson hacía las maletas rumbo a Puerto Rico hace un mes. El pívot jamaicano recibía una oferta cuyo contrato era imposible de igualar por la directiva del conjunto verderón, que perdía a su jugador franquicia. Sus números, hasta su marcha, hablan por sí solos: 308 de valoración, 37 tapones, 219 rebotes y 300 puntos.

Su salida, que se produjo en el mejor momento de juego y resultados de la temporada, y las bajas de las últimas semanas, donde además se ha medido a la clase alta de la Adecco Plata, han impedido al Óbila ascender alguna posición en la clasificación final de la liga regular. Sin embargo, su noveno puesto, con un bagaje de 15 victorias y 13 derrotas, debe considerarse como muy bueno en un año donde el equipo estuvo a punto de no salir a competir y ha contado con el presupuesto más bajo de la categoría.

Una vez más, la marea verde no fallará a la cita, como no lo ha hecho cada quince días a lo largo del año en el Carlos Sastre. Cumplido el objetivo de la permanencia, jugadores y afición tendrán el premio de disfrutar del play off de ascenso a la Adecco Oro, que será el primero para la directiva que encabeza Rodrigo Martín como presidente desde el pasado verano.

El clásico de los clásicos

8 Abr

Domingo 12 de abril. 18 horas. Estadio Municipal de La Albuera. Gimnástica Segoviana-Real Ávila. Poco más se puede añadir del duelo que el próximo fin de semana medirá en la capital del Acueducto a dos de los equipos con más rivalidad dentro del fútbol castellano y leonés. Será el momento de disputar el denominado ‘Clásico del Grupo VIII’, un partido de esos donde se juega algo más que tres puntos y que cuenta a sus espaldas con más de 70 años de historia de enfrentamientos entre ambos clubes, marcados por unas cuantas anécdotas de uno y otro bando.

Apenas separadas por 70 kilómetros, Segovia y Ávila, o Ávila y Segovia, siempre han mirado al vecino en muchos ámbitos, no solo en el futbolístico. Si bien es cierto que, ahora, los encuentros cuentan con un menor romanticismo que los que en sus inicios disputaran encarnados y azulgranas en los antiguos estadios de San Antonio y El Peñascal, donde el lugar de nacimiento de los jugadores añadía un plus de intensidad, la rivalidad entre ambos no ha bajado ni un ápice durante las últimas temporadas.

Real Ávila-Gimnástica Segoviana 14-15 (15)

Josito y Ricardo en el Real Ávila-Gimnástica Segoviana de la primera vuelta (Foto: Diario de Ávila)

Si tuviéramos que decir quién llega en mejor momento, algo que en este tipo de partidos suele importar poco o nada, la elección sería el conjunto de la ciudad amurallada. Los abulenses se presentarán en el terreno de juego segoviano bajo el denominado efecto #espíritujuanito. El paso del palco al banquillo de Juan Rodríguez, gerente del club encarnado hasta la dimisión de Tony Ayala, ha sentado de maravilla al Ávila, tanto, que ha pasado de ser un equipo carne de Regional, ha ofrecer una imagen que ha hecho que su parroquia piense que el milagro es posible.

Desde su llegada, tres victorias y un empate, donde los abulenses pudieron quedarse con los tres puntos, son los números del técnico canario, quien ha sido el primero en recordar que la salvación todavía está muy lejos, pero quien ha mandado un mensaje muy claro: no perder la cara a los partidos. Los jugadores, atenazados, más psicológica que físicamente, hasta la llegada de Juanito al banquillo, han escuchado con atención la lección. No sólo eso. La han puesto en práctica en cada choque y por fin se ha podido ver la verdadera competitividad de esta plantilla, la cual está técnicamente más que capacitada para salvar el barco, por difícil que parezca.

En cuanto al rival, llega en un momento en el que, al contrario que sus vecinos, las dudas son mayores que las certezas en su juego y su entorno. Si bien, la regularidad de los de Santi Sedano en La Albuera es la de campañas anteriores, con siete victorias y una derrota en sus últimos ocho encuentros como local, su irregularidad lejos de Segovia, un sólo punto en las últimas cinco salidas, le hacen estar ahora mismo en la sexta posición de la tabla clasificatoria a tres puntos del Play Off de Ascenso a la Segunda División B, objetivo marcado para esta temporada.

El primer clásico se disputó el 14 de enero de 1945 en la ciudad del Acueducto, con victoria para los de Segovia por 5-1. Desde ese partido, ambos clubes se han enfrentado otras 79 ocasiones en liga en categoría nacional, con 32 triunfos para los encarnados, 30 victorias para los azulgranas y 18 empates, con 118 goles de los segovianos y 104 de los abulenses. Además, los de Ávila ganaron por 7-0 en eliminatoria a partido único en la Copa del Rey de 1948, denominada en ese momento Copa del Generalísimo. Por si fuera poco, a todo esto habría que sumar sus duelos en categorías regionales, que por desgracia han sido unos cuantos. Sin embargo, cuando este domingo el árbitro pite el silbido inicial, todos estos datos no valdrán para nada…