Archivo | febrero, 2015

Sin gol, no hay fútbol

17 Feb

La pasada temporada, el eslogan de un operador de televisión en este país decía que ‘Sin Gol, no hay fútbol’. El juego de palabras utilizado para la campaña publicitaria era sencillo, muy sencillo, pero cierto, muy cierto, y preciso, muy preciso. A fin de cuentas, la denominada salsa de este deporte son los goles.

Son esos goles, precisamente, los que este año se le están resistiendo al Real Ávila. La situación ha llegado hasta tal punto, que el conjunto de la ciudad amurallada es el equipo menos realizador de toda la Tercera División, compuesta por 361 clubes, solo superado en este ranking por el riojano Casalarreina, cuyos aficionados han celebrado ocho tantos en 23 jornadas.

Real Ávila-Numancia B 14-15 (1)

El delantero Nata llegaba en el Mercado de Invierno (Foto: Diario de Ávila)

La parroquia encarnada ha visto a los suyos superar la meta visitante únicamente en once ocasiones, algo inusual si tenemos en cuenta que el Ávila ha estado siempre entre los más realizadores del Grupo VIII. Álex Rabadán con cuatro tantos, tres de ellos de penalti; Vitolo, con dos dianas: y Sergio Morilla, Benji, Rony, Zaca y Miguel, con un gol cada uno, conforman la tabla de goleadores tras 22 partidos.

Estas cifras, graves de por sí, lo son más si se tiene en cuenta que ninguno de los goleadores encarnados es delantero. Hasta la fecha, ninguno de los ‘nueves’ ha visto puerta, siendo unos cuantos lo que han pasado por el vestuario del Adolfo Suárez desde el pasado mes de septiembre. Esta especie de maldición tenía su primer capítulo en pretemporada. El Ávila anunciaba la llegada del ariete Mouad. El delantero, internacional sub’21 con la selección de Marruecos, no llegó a debutar por problemas con el transfer y el visado, siendo una de las apuestas más fuertes para la zona de ataque el primero en hacer las maletas.

Sin embargo, su salida no acabaría con el gafe. Borja Bite y Adrián se alternaron entonces la titularidad en la delantera. El primero, abandonaba el equipo en el mes de noviembre, fecha hasta la que tan solo celebró un gol, marcado desde los once metros, en el amistoso que los encarnados disputaron ante Unionistas con motivo del Trofeo V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa. El segundo, que continúa en la plantilla, se ha visto relegado al banquillo y a la grada con la llegada de los últimos refuerzos.

Como sustituto del ariete canario se fichó a Gousmani Sanneh. El delantero, internacional por Gambia, corría la misma suerte que su antecesor y abandonaba la disciplina encarnada sin ver puerta en el Mercado de Invierno. Precisamente en este período, la zona noble del Adolfo Suárez movía ficha para acabar con esta sequía con las incorporaciones de Nata, procedente del Fuenlabrada de Segunda División B, y Dani Citrano, llegado de Los Barrios de Tercera División.

Sin embargo, ninguno de los nuevos ha podido cambiar la dinámica negativa hasta el momento. Si el Real Ávila quiere apurar sus opciones de salvación, sus goles, además de los de otros jugadores ofensivos como Bruju, Rony, Vitolo o el propio Adrián, tienen que llagar ya desde el próximo domingo, fecha en la que los de la ciudad amurallada visitarán Las Salinas para medirse al Atlético Tordesillas a partir de las 16,30 horas.

Si tenemos en cuenta los números defensivos, con cifras de equipo de play off de ascenso con tan sólo 26 goles en contra, y la mejoría mostrada desde la llegada de Tony Ayala al banquillo, el milagro de la permanencia es posible. Pero si el equipo no es capaz de transformar ese mejor juego y mayor número de ocasiones generadas en cada partido en goles, podríamos empezar a entonar aquello del ‘mejor apaga y vámonos’…

Ganar, ganar y volver a ganar

9 Feb

Luis Aragonés ha sido uno de los grandes protagonistas de la historia del balompié español. Lo fue tanto por sus éxitos deportivos, como jugador primero y como entrenador después, como por sus frases célebres en los medios de comunicación. Entre ellas, una de las más recordadas, es aquella rueda de prensa en la que, siendo técnico del Atlético de Madrid, fue preguntado sobre qué era lo más importante en el fútbol. Su repuesta no dejó ninguna duda: “Ganar, ganar y volver ganar, y luego ganar, ganar y volver a ganar, y después ganar, ganar y volver a ganar”.

Real Ávila-Arandina 14-15 (1)

Encuentro Real Ávila-Arandina (Foto: Diario de Ávila)

Tan simple y tan complejo. Aragonés tenía toda la razón. Al final, todo se reduce a conseguir los tres puntos, sin importar el cómo, el cuándo o el dónde. Precisamente, esa victoria es la actual obsesión del Real Ávila.

La necesidad de un triunfo está en la mente de jugadores, técnicos, directivos y aficionados desde hace ya demasiado tiempo, algo comprensible si comprobamos que la última victoria encarnada data del 11 de octubre del pasado año. Cuatro meses han transcurrido desde aquel triunfo por 0-2 ante el Almazán en La Arboleda, un periodo en el que el conjunto de la ciudad amurallada ha disputado la friolera de quince partidos, con un balance de seis empates y nueve derrotas.

Con estos números, se entiende perfectamente la preocupación existente en los componentes del Real Ávila, quienes desde hace unas semanas vienen resaltando la prioridad de sumar esos tres puntos sí o sí en cada una de sus apariciones públicas, sin que la victoria acabe de llegar. Por ello, muchos dan por hecho el descenso a Regional del actual colista del Grupo VIII de la Tercera División. Otros, entre los que me encuentro, nos negamos a aceptar esta situación y creemos, quizá guiados más por el corazón que por la cabeza, que el milagro todavía es posible.

De aquí a mayo, el Ávila jugará dieciséis partidos. Los encarnados deberán quedarse con los tres puntos en, al menos, doce de ellos. No hay más cuentas. No hay más calculadoras. No hay más matemáticas a las que agarrarse. Becerril, Almazán, Villaralbo, Mirandés B, Salmantino, Villa de Simancas y La Bañeza, en casa, y Tordesillas, La Granja, La Virgen del Camino, Burgos Promesas 2000, Beroil Bupolsa, Segoviana, Palencia, Bembibre y Cebrereña, lejos del Adolfo Suárez, serán los rivales.

Siendo realistas, la empresa está difícil, pero no imposible. La llegada de refuerzos en el mercado de invierno debe aportar un salto de calidad y veteranía al equipo, además de goles, talón de Aquiles de los encarnados hasta el momento. Si esto no se consigue de manera inmediata, el descenso será una realidad hasta para quienes nos negamos a creérnoslo. Toni Ayala debe transmitir a su plantilla la idea del Sabio de Hortaleza, pues cada siete días, desde este próximo fin de semana, independientemente del rival, solo va a valer aquello del “ganar, ganar y volver ganar, y luego ganar, ganar y volver a ganar, y después ganar, ganar y volver a ganar…”