Lo que bien empieza…

3 Sep

Quedan 36 partidos. 108 puntos en juego. Toda una carrera de fondo que se encuentra en sus primeros kilómetros. Sin embargo, Real Ávila y Cultural Deportiva Cebrereña pueden presumir de haber iniciado con buen pie una nueva campaña en el grupo VIII de la Tercera División, algo anecdótico a las alturas de competición en la que nos encontramos, pero que sin lugar a dudas es un refuerzo positivo para empezar a cimentar los objetivos marcados por ambos clubes para esta temporada.

Las dos primeras jornadas han servido para que, tanto encarnados como verdiblancos, trasladen las buenas sensaciones mostradas durante sus pretemporadas al campeonato doméstico. Más allá de los puntos sumados en sus casilleros, seis los de la capital amurallada y dos los de la provincia abulense, son varias las lecturas positivas que se pueden extraer de estos primeros encuentros.

Los hombres de Kiko Sánchez comenzaron ganado su primer choque, algo que no se lograba desde 2008; no saben lo que encajar un gol, mostrando una seguridad defensiva que en estas categorías pude marcar el ser o no ser uno de los inquilinos de la zona noble de la clasificación; y ya han dado su primer golpe sobre la mesa con el triunfo del pasado fin de semana en El Montecillo, donde la Arandina, equipo a batir por plantilla y presupuesto, comprobaba que este Ávila va muy en serio.

Arandina-Real Ávila 13-14 (2)

Como en el fútbol nada es aleatorio, varias circunstancias están detrás de estas primeras pequeñas conquistas. La primera, una plantilla cerrada a un mes de iniciarse la liga. Si miramos atrás, no muy atrás, encontraremos años donde, a una semana de empezar, el Ávila apenas contaba con futbolistas para hacer un once inicial. Esto ha permitido al técnico salmantino ir moldeando e inculcando diferentes conceptos para que sus futbolistas llegasen con la lección aprendida a los primeros exámenes.

La segunda, la confección del plantel. Los encarnados han formado un bloque compensado en todas sus líneas, con una mezcla de jugadores jóvenes y veteranos conocedores del grupo castellano y leonés. Además, tener dos hombres por puesto y varios jugadores que pueden ocupar diferentes demarcaciones en el campo aumenta la competitividad dentro del vestuario, dejando en el ambiente una sensación que, como en el juego de las sillas, se traduce en que el que no esté atento a la música se puede quedar sin sitio.

Por su parte, los de Pepe García también han comenzado con buen pie en su regreso a la Tercera División. La Cebre no conoce la derrota, algo que para un recién llegado siempre es importante. Con muchos de sus futbolistas estrenándose en categoría nacional, los primeros puntos sumados deben servir para quitarse cualquier tipo de complejo y afrontar los próximos partidos con la seguridad de que pueden plantar cara a cualquiera.

Los verdiblancos ya han comprobado en sus carnes como hasta que no pasa el último capuchón no se acaba la procesión. Los de Cebreros han rescatado un punto en el descuento, jugando con diez, en su estreno en La Albuera ante el Unami y se han dejado escapar dos cuando acariciaban el triunfo en su puesta de largo en El Mancho ante el Estructuras Tino, dos lecciones que a buen seguro se traducirán en situaciones positivas en un futuro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: