Archivo | febrero, 2013

Así sí

25 Feb

Al séptimo día resucitó. Esta cita bíblica podría resumir la victoria que el Real Ávila conseguía este domingo ante el líder del grupo VIII de la Tercera División, un Burgos C.F. que veía como un gol del canterano Vicente a tres minutos del final daba quizá la única alegría que la parroquia encarnada se ha llevado este año a la boca. La victoria se logró con justicia en un choque épico, de esos que deben darse más a menudo en el municipal de la ciudad amurallada para que el corazón de este conjunto con 90 años de historia siga latiendo y no se pare.

“El Real Ávila congela al líder” es la portada elegida por mis compañeros de Diario de Ávila este lunes, titular que acompañan con una fotografía de la celebración del tanto de la victoria. En ella, una piña de los jugadores en el césped bajo la nieve describe la importancia de la gesta, no ya por la repercusión de los tres puntos conseguidos, pues desgraciadamente de aquí a mayo las cuentas en la clasificación están más que echadas, pero si como ejemplo de que este Real Ávila está vivo a pesar de las circunstancias que lo rodean.

Real Ávila-Burgos C.F. 12-13 (2)

Sin apenas patrocinadores ni ningún tipo de ingreso; con un número de socios que no llega al medio millar y que se resisten a abandonar el barco aferrándose a que los tiempos pasados volverán; y con una plantilla corta con la que poder tener miras más altas en lo deportivo esta campaña, el Ávila entendió que quienes bajaron este desagradable domingo al Adolfo Suárez, temperaturas bajo cero y ventiscas de viento y nieve durante los 90 minutos, no merecían menos que ver a un equipo que, independientemente de que gane, empate o pierda, se deje hasta el último esfuerzo en cada balón.

“No conozco un Real Ávila que se haya rendido nunca”, señalaba José ‘Chino’ Zapatera, ex jugador y entrenador del conjunto encarnado, antes de que su actual equipo, la Arandina C.F., se midiera al Ávila hace un par de jornadas. Este encuentro sirvió para que técnicos y jugadores empezaran a entender que la magnitud del club no podía permitir que el equipo se arrastrara por los campos castellano y leoneses de aquí a final de temporada, mensaje lanzado por José Luis Diezma desde distintos altavoces y que parece han asumido sus pupilos.

Por los que juegan, por los que defendieron esta camiseta, por los que sueñan, por los que animan, por los que ya no están, por los que siguen estando, por su historia, por todo, el Ávila tiene una misión hasta mayo que se podría resumir en una frase tantas veces repetidas por una de esas personas que, como a mí y a otros muchos, se nos sigue poniendo la piel de gallina cuando juega nuestro Ávila, mi camarada Jacinto, quien escudo en pecho lanzaría un único mensaje: SUFRIR, LUCHAR y PELEAR… y si se puede, sumar los tres puntos.

Hoy ganamos que son de pueblo

7 Feb

‘Hoy ganamos que son de pueblo’ era la frase con la que un buen amigo de mi tío nos recibía cuando era un niño y equipos como el Tudelano, el Cambados, el Lalín, el Getafe, el Leganés, el Valdepeñas, el Tomelloso o el Langreo visitaban el Adolfo Suárez cada domingo en una nueva jornada de la Segunda División B.

La afirmación no sólo servía para describir que el rival era de un municipio o localidad de algún punto de la geografía española, pues nosotros mismos, y aquellos hinchas de clubs representantes de ciudades pequeñas, sufríamos el comentario en nuestras carnes cada vez que viajábamos a ver al Real Ávila lejos de la capital amurallada, principalmente si la salida era a Madrid.

Sin embargo, las cosas han cambiado. Ávila, Segovia, Burgos, León, Pontevedra, Castellón, Badajoz, Toledo, Cuenca y Ciudad Real son las diez capitales, una quinta parte de las existentes en España, que tienen el ‘honor’ de pertenecer al ‘selecto’ grupo de ciudades que ven como sus equipos compiten en Tercera División.

futbol cultural /

Una situación grave, o muy grave quizá,  si se tiene en cuenta que, superada la primera vuelta del calendario, la mitad de ellos se encuentra fuera de la zona de play off de ascenso en sus respectivos grupos; que tan solo el Toledo y el Burgos son líderes en los suyos; que muchos de ellos llevan años intentando salir del pozo de la cuarta división del fútbol español; y que otros, casos del Ciudad Real o Real Ávila, miran más para abajo que hacia arriba o, como el Palencia, que ya no mira a ningún lado tras su liquidación y desaparición hace unas semanas.

Pero el drama y declive de las capitales de provincia en el deporte del balompié no sólo se ciñe a la Tercera División, pues otras como Zamora, Ourense, Logroño, Teruel o Cádiz tiran de calculadora para ver si sus puntos serán suficientes para mantenerse este año en Segunda División B, categoría en la que los conjuntos de Tenerife, Oviedo, Salamanca, Vitoria, Lleida, Tarragona,  Jaén, Albacete y Cáceres llevan años soñando con un ascenso que se resiste temporada tras temporada.

La crisis económica; la falta de patrocinadores y el descenso o desaparición de las ayudas llegadas de las administraciones e instituciones públicas; el bajo interés de los aficionados por estas categorías; la aparición de canales temáticos como Canal + Liga o Gol TV; la existencia de los filiales, tema que merecerá uno o dos post independientes a éste para analizar el daño que llevan años haciendo al fútbol español; o una historia y sentimiento a la que todos quieren agarrarse para no ver, o no querer ver, una realidad que mucho difiere de épocas pasadas donde parece que cualquier tiempo fue mejor.