Oportunidad en Los Alpes

8 Feb

El calendario siempre es caprichoso. Cada campaña suele dejar anécdotas para los amantes de la estadística. Esta temporada, el almanaque del Grupo VIII de la Tercera División ha querido que todos los equipos se tengan que enfrentar de manera consecutiva a tres de los grandes dominadores del campeonato doméstico: Unionistas de Salamanca, Atlético Astorga y Gimnástica Segoviana.

Con la diferencia que están demostrando estos tres conjuntos sobre el resto, este tramo de calendario es comparable a las etapas de Los Alpes que los ciclistas deben afrontar en el Giro de Italia o el Tour de Francia en la semana decisiva de ambas carreras. Es, como decía Joaquín Caparros cada vez que visitaba al Barcelona en el Campo Nou con uno de sus equipos, una visita al dentista, aunque en esta situación multiplicada por tres.

Real Ávila

El Real Ávila afronta un tramo complicado de calendario. (Foto: El Norte de Castilla).

El Real Ávila Club de Fútbol comenzará este particular periplo el sábado a partir de las 16,30 horas en las pistas de El Helmántico. En un año donde los encarnados han llegado al mes de febrero sin nada en juego, más allá de sumar lo antes posible los puntos necesarios para certificar un año más su permanencia en categoría nacional, que en mi opinión no tendrán problemas en alcanzar, afrontar este tramo de calendario puede ser más una oportunidad que un problema.

Con poco o nada que perder y mucho que ganar, los de José Manuel Jimeno tienen ante sí una ocasión para dar una alegría a su parroquia cosechando dos o tres resultados positivos ante los gallitos del Grupo VIII. Quizá sea poco botín, si tenemos en cuenta que el objetivo marcado desde la zona noble del Adolfo Suárez fue la clasificación para la disputa de los play off de ascenso a principio de temporada, pero sin nada más que llevarse a la boca puede ser la última oportunidad de dar una satisfacción a los suyos en un año en el que no se han cumplido las expectativas generadas.

En la primera vuelta, el Real Ávila empató a un gol ante los de la capital charra en casa, perdió por la mínima en su visita al conjunto maragato y calló derrotado por 1-2 ante los de la ciudad del Acueducto, sumando tan sólo uno de los nueve puntos en juego. Quizá las sensaciones no sean las mejores para ser optimistas en esta segunda vuelta, ni las estadísticas estén del lado de los encarnados, pero fútbol es fútbol, como diría Boskov, y todo puede pasar.

Los encarnados arrancarán en Salamanca, donde los números no son muy favorables para los intereses de los de la capital amurallada. Unionistas no ha perdido ningún partido como local desde su fundación en 2014. El Ávila no sabe lo que es ganar lejos del Adolfo Suárez esta temporada, donde sólo ha sumado 3 de los 33 puntos disputados. Y los abulenses nunca vencieron en sus visitas a la desaparecida Unión Deportiva Salamanca, ante la que cosechó un empate y once derrotas entre Liga y Copa del Rey. Pero ya saben, fútbol es fútbol.

El siguiente duelo será ante el Atlético Astorga en el estadio municipal de la capital abulense. Si bien los números de los encarnados en casa son de los mejores del Grupo VIII, con un botín de 27 de los 39 puntos que han jugado como locales, los de los maragatos como visitantes no se quedan atrás: seis victorias, tres empates y tres derrotas, con 19 goles a favor y 12 en contra. Además, los leoneses se presentarán en el Adolfo Suárez con una racha de seis victorias, un empate y una derrota en los últimos ocho partidos jugados. Pero ya saben, fútbol es fútbol.

El Real Ávila cerrará este ciclo con la disputa del clásico del Grupo VIII de la Tercera División. Será donde probablemente las estadísticas tengan menos importancia cuando el árbitro pite el inicio de un encuentro que siempre es especial. Aun así, cabe destacar que la Gimnástica Segoviana no pierde desde la primera jornada, cuando cayó goleada en La Eragudina, y ha ganado once de los últimos doce choques que ha disputado. Pero ya saben, fútbol es fútbol.

Dinámicas opuestas

26 Ene

La segunda vuelta del Grupo VIII de la Tercera División ya ha comenzado. La cuenta atrás de la competición ha puesto en marcha su cronómetro. Por delante 16 jornadas donde los 48 puntos en juego cobrarán más importancia que nunca en una temporada donde la igualdad entre todos los conjuntos castellano y leoneses ha sido la tónica predominante durante la primera parte del campeonato doméstico.

Los dos equipos de la provincia, Real Ávila y Cultural Deportiva Cebrereña, han llegado al ecuador de la competición con dinámicas completamente opuestas. Mientras que los de la capital amurallada se encuentran en el mejor momento de la temporada, donde parecen ir de menos a más, los de Cebreros están pasando por una crisis de resultados, que ha llevado a los verdiblancos de una situación cómoda en la tabla a asomarse a los puestos de peligro de la clasificación.

Real Ávila

El Real Ávila pasa por su mejor momento de la temporada. (Foto: David Castro, Diario de Ávila).

Tras un comienzo muy irregular, el Ávila parece comenzar a tomarle la medida a esta campaña. Bien es cierto que los abulenses continúan con la asignatura pendiente de ganar lejos del estadio Adolfo Suárez, pero en casa, los de José Manuel Jimeno comienzan a mostrarse como el equipo fiable y con gran potencial en ataque que la parroquia encarnada esperaba de los suyos al inicio de curso.

Quizá ha habido demasiados nervios y situaciones extradeportivas en el primer tramo del campeonato. Como suele ocurrir en el fútbol, la llegada de resultados positivos parece haber calmado las aguas en el seno encarnado. Además, el equipo comienza a realizar partidos completos, como el del pasado fin de semana ante el San José, donde los de la capital amurallada sumaba su victoria 1.100 en competición oficial y marcaban su gol número 2.200 en la Tercera División.

La victoria 1.100 del Real Ávila ha llegado 73 años después de la primera, que cosecharon los encarnados por 2-0 ante el Imperio Madrid en la primera jornada que disputaban en la Tercera División en 1944. Otras victorias redondas fueron la número 100, lograda por 3-0 frente al Leganés en 1954, y la número 500, conseguida por 2-0 ante el Urbis en 1981.

En el lado opuesto encontramos a la Cebrereña. Si bien es cierto que los de Pepe García están compitiendo bien en todos sus partidos, la falta de puntería en los metros finales se está notando en los puntos sumados en el casillero de los verdiblancos. Los de Cebreros tan sólo han cosechado 4 de los últimos 30 puntos en juego, un bagaje muy pobre que ha llevado a la Cebre de ocupar el quinto puesto a asomarse al precipicio de los puestos de descenso.

Al igual que ha sucedido con el Real Ávila, sumar dos o tres victorias traerá la calma al municipal El Mancho-Ángel Sastre. Los puntos darán la tranquilidad necesaria a un equipo que este año ha demostrado que puede ganar en cualquier campo y ante cualquier rival y tener una campaña más cómoda en el tramo final que las vividas en sus anteriores experiencias en categoría nacional.

Como sucede todos los años, el mes de febrero será clave de cara al desenlace final. Tras él llegarán los últimos diez partidos de liga, donde, como decía Luis Aragonés, se decide todo. Si abulenses y cebrereños son capaces de sumar 10 de los 16 puntos en juego antes de llegar al tramo decisivo, afrontarán éste sin excesivas apreturas para sellar la permanencia un año más en el Grupo VIII de la Tercera División. Si fuera al contrario, ambos deberán estar pendientes de la calculadora en un año donde se presume un final liguero de infarto.

Un paso más

19 Ene

El Rugby Ávila Club sigue dando pasos en su corta pero intensa historia. Al principio sólo quedaban para entrenar. Más adelante comenzaron a disputar partidos amistosos. En la temporada 2013-2014 empezaron a jugar en competición oficial. Luego llegó la creación de los conjuntos de las categorías inferiores y el equipo femenino.

Esta campaña se ha clasificado para la fase de ascenso por primera vez en su historia. Encuadrado en el Grupo A de la Tercera División Regional de Madrid, el conjunto magenta ha finalizado la primera fase de la competición en cuarta posición, clasificándose para la siguiente ronda. En ella, los cinco primeros de los dos grupos lucharán por subir de categoría en una liguilla a una sola vuelta.

rugby

Rugby Ávila Club jugará la fase de ascenso. (Foto: Vanessa Garrido, Diario de Ávila).

El Rugby Ávila Club ha cumplido el objetivo que se había marcado para esta temporada, donde la restructuración de los grupos ha supuesto un aumento del nivel deportivo de todos los equipos participantes. Esta circunstancia, unida a los cambios en la plantilla de los abulenses, con varias altas llegadas de las categorías inferiores y nuevos estudiantes de la ciudad amurallada y algunas bajas por motivos laborales, se notó en los resultados del inicio del campeonato.

Sin embargo, con el paso de las jornadas, los chicos de José Ignacio Romero fueron afianzando su estilo de juego, tanto en defensa como en ataque, y las victorias comenzaron a llegar, finalizando esta primera fase de la competición doméstica con siete triunfos y tres derrotas.

Para esta segunda fase del campeonato, el técnico magenta espera “un nivel muy fuerte y potente con equipos históricos de Madrid que ofrecerán un rugby de mucha calidad”, una circunstancia que “va a ser un reto para nosotros, para crecer como equipo, aprender de los rivales y dar lo mejor de lo que sabemos”.

El Rugby Ávila Club comenzará la segunda fase recibiendo al Preventia MAD Rugby Boadilla este sábado 21 de enero a las 16’30 horas en el campo de la Ciudad Deportiva. El resto de rivales en la lucha por el ascenso serán Complutense Cisneros Palito V, IEU Athletics Boadilla, Sanitas Alcobendas Rugby C, Jabatos Móstoles C.F., Arquitectura Rugby C, CRC Pozuelo C, AD. Ingenieros Industriales Las Rozas B y Liceo Francés C.

Adiós 2016, bienvenido 2017

21 Dic

Llega el tradicional parón deportivo con motivo de la celebración de las Fiestas de Navidad. El cambio de año es un momento propicio para hacer balance de lo acontecido durante los últimos 365 días. En cuanto al deporte abulense, 2016 puede considerarse un buen año con algunos hitos destacables, aunque sin olvidar aquellos hechos no tan positivos que ojalá cambien de rumbo con la llegada de 2017.

Entre los resultados más destacados, el fútbol ha sido el deporte que quizá haya dado más alegrías a los aficionados de la ciudad amurallada. El regreso del Real Ávila C. F. a la Tercera División; la tercera permanencia consecutiva de la Cultural Deportiva Cebrereña en el Grupo VIII, los ascensos de los conjuntos senior y juvenil del Colegios Diocesanos a la Primera División Regional de Aficionados y la División de Honor, respectivamente; o el asentamiento de Rubén Peña con el Eibar en la Primera División son algunos de ellos.

2017

También cabe destacar en el mundo del balompié la salvación del Bosco de Arévalo, la buena temporada del conjunto de fútbol sala femenino del Eclipse o la continuidad de varios equipos juveniles abulenses en la división regional. En el lado opuesto, encontramos la pérdida de categoría de la Casa Social Católica de la Segunda División femenina, la desaparición del Mombeltrán o el descenso del Sotillo a la Provincial.

El baloncesto es otro de los deportes que no olvidará el 2016, un año en el que el Óbila Club de Básket ha vuelto a llevar a cabo su enésimo milagro. Los verderones han firmado su mejor curso en una temporada que quedará para la historia del club gracias a los subcampeonatos en Copa y Liga de la Leb Plata, dos éxitos deportivos cosechados gracias al trabajo de los componentes de este club, que siempre cuenta con uno de los presupuestos más bajos de su categoría.

También ha sido un gran año deportivo para la tenista Paula Arias y la golfista Marta Muñoz. Mientras que la primera cierra una campaña en la que destacan el triunfo en el dobles de Roland Garros y llegar a cuartos de final en Campeonato de España absoluto, donde ha sido la sensación del torneo, la segunda ha disfrutado de su primera temporada como profesional, aunque las lesiones no la han permitido mostrar su verdadero nivel.

Otros dos grandes éxitos han llegado de la mano del ciclismo, un deporte que tras una pequeña travesía por el desierto parece que vuelve a cobrar protagonismo en la provincia de Ávila. La participación de Noel García en los Juegos Paralímpicos de Río, donde rozó los metales, y la convocatoria de Diego Rubio (Caja Rural-Seguros RGA) para participar en el Europeo disputado en Plumelec (Francia) y en el Mundial celebrado en Doha (Catar) son los hechos más destacados en una disciplina que vuelve a tomar el pulso que tuvo en épocas pasadas.

También el atletismo parece gozar de buena salud en la provincia abulense. A la consolidación y crecimientos de las pruebas celebradas en la capital y la provincia abulenses, se han unido diferentes triunfos a nivel nacional de los atletas locales, como los obtenidos por Jaqueline Martín, Roberto Garcinuño, Andrea Jiménez, Juan Carlos Jiménez o Gustavo Delgado. Además, los clubes de rugby, voleibol, ajedrez, pádel, hockey patines, kárate o natación, continúan, sin prisa pero sin pausa, con sus proyectos deportivos.

La situación de las instalaciones deportivas ha sido la auténtica cruz deportiva del año que se despedirá la próxima semana. Nunca es que su situación, ni en cantidad ni en calidad, haya sido boyante, pero los últimos acontecimientos, como lo sucedido en el campo de hierba artificial de Sancti Espíritu o la piscina cubierta de la zona sur de la capital amurallada, presentan un futuro muy negro a corto plazo. La mejora de las infraestructuras, claves para la realización de cualquier deporte, sería el mejor regalo que podrían traer sus majestades los Reyes Magos con el comienzo del año que está apunto de estrenarse.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2017!!!

Fútbol en las redes sociales

15 Dic

En una entrevista, Santiago Segurola dio una de las mejores definiciones sobre Twitter que he escuchado. El periodista vasco describió la red social como “un bar de borrachos”. Quizá sea la definición más adecuada de una herramienta que ha cambiado la forma de comunicarnos e informarnos, pero que como en todo, su mal uso en multitud de situaciones hace que cada día tenga más detractores.

Lo malo no es medio, sino el fin con el que se utiliza. Su aparición en el panorama de la comunicación fue un acierto. Su crecimiento como fenómeno social un éxito. Su repercusión en determinados temas lo convirtió en un termómetro donde tomar el pulso a la actualidad. Su inmediatez en la respuesta se tradujo en un buen método para establecer un feedback directo con los seguidores.

tweetfutbol

Sin embargo, el anonimato y el vacío legal que ofrece Twitter ha acabado por volverse en su contra. Una herramienta donde cada uno pueda decir lo que le venga en gana tras una cuenta y un nombre que puede ser ficticio ha acabado mal. No podía ser de otra forma en un país como éste. Los insultos, las descalificaciones gratuitas y las faltas de respeto hacia todo se han hecho con el control de este peculiar bar.

En el caso que nos ocupa, su repercusión en el deporte abulense, no difiere mucho del panorama general. Como se suele decir, en su utilización ha salido cara y cruz. En la cara, los clubes y deportistas han encontrado una ventana donde comunicarse con sus aficionados y los medios de comunicación un lugar donde informar sobre aquellos asuntos que, por problemas de tiempo y espacio, no pueden incluir en sus formatos tradicionales.

En la cruz, ambos han sufrido en sus carnes la versión más desagradable de la red social. En este sentido, una de las últimas polémicas ha tenido al Real Ávila en el centro de la diana. Desde hace algunas semanas, algunos de los miembros del cuerpo técnico y la directiva, por un lado, y parte de sus aficionados, por el otro, han comenzado una guerra civil en la que sólo habrá damnificados.

El primero, la imagen de un club casi centenario, algo que, como he recalcado en multitud de ocasiones, siempre debe estar por encima de todo y de todos. Como sucede en cualquier conflicto bélico, en esta historia no hay ni buenos ni malos. Tanto los miembros del conjunto de la capital amurallada, como parte de los seguidores encarnados han entrado en un “y tú más” que no acabará bien.

Todos han estado mal. No han acertado quienes han aprovechado la red social para llevar su animadversión hacia determinados estamentos y personas del equipo. Tampoco han estado bien quienes han entrado al trapo de estas provocaciones y ven unos fantasmas que no existen. Y ha fallado el club cuando optó por tomar como decisión la “ley del silencio” ante los medios de comunicación, privando a sus simpatizantes, quienes muchos de ellos ni siquiera saben que eso de Twitter, de conocer e informarse del día a día del equipo.

Con un horizonte donde la situación deportiva es la que es y la falta de objetivos puede convertir la temporada en un trago difícil de digerir, librar una batalla cada siete días, donde dependiendo del resultado de cada partido uno u otro bando sacará pecho, no ayudará en nada. Ni a hacer club, ni a hacer equipo, ni a hacer afición, ni a hacer proyecto.

Por ello, este partido que se ha iniciado en las redes sociales no puede tener ni un capítulo más. Cada uno debe volver a su faceta: los técnicos a entrenar, los futbolistas a jugar, los directivos a dirigir y los aficionados a animar o a criticar con respeto, pero todo ello sobre el terreno de juego y no en una realidad virtual como la que ofrece Twitter.

Poco, tarde y mal

29 Nov

El problema de la carencia de instalaciones deportivas en Ávila y su provincia es un mal endémico. La cosa viene de lejos. Su solución no parece verse en un horizonte muy cercano. Se trata de una enfermedad crónica donde su construcción, en el caso de las nuevas que son necesarias, y su mantenimiento, en de las ya existentes, se podría definir con ese refrán tan castellano que reza “poco, tarde y mal”.

La situación siempre ha sido precaria, pero los últimos acontecimientos la han vuelto insostenible. Lo sucedido en el campo de hierba artificial de Sancti Espíritu; la pérdida de la piscina cubierta de la zona sur de la capital amarullada; el aspecto de las gradas y las pistas de atletismo de la Ciudad Deportiva; o el estado del césped del estadio municipal Adolfo Suárez son sólo cuatro gotas que han colmado un vaso que hacía ya tiempo estaba al límite de su capacidad.

sancti-espiritu

Estado actual del campo de hierba artificial de Sancti Espíritu. (Foto: Lola Órtiz, Diario de Ávila).

Ante los últimos acontecimientos, como suele suceder, encontramos múltiples reproches entre los diferentes actores implicados, pero soluciones reales pocas o ninguna. Además, las únicas medidas que se ponen en práctica no son fruto de un proyecto deportivo municipal realista que miré a medio y largo plazo, si no que se tratan de unos parches que intentan solucionar la situación de manera transitoria y que además son puestos por aquellos pocos a los que todavía les interesa que el deporte sea una parte importante de la sociedad abulense.

El por qué se ha llegado a esta situación tiene diferentes motivos y explicaciones. El primero, la falta de interés que los representantes políticos y empresariales han tenido siempre hacia el deporte en la capital y la provincia abulense. El segundo, que es consecuencia del anterior, ha sido la falta de inversión para la creación de nuevas infraestructuras y el abandono absoluto en el cuidado de las ya existentes, antes que había dinero, porque había otras prioridades, y ahora que no lo hay, por las mismas razones.

Pasaron unos cuantos años hasta que los abulenses podamos contar con una nueva piscina cubierta. Mientras tanto, con suerte, tendremos que hacinarnos en las calles de las piscinas de El Seminario o la Escuela de Policía. Pasaran unos cuantos años hasta que se resuelva el problema de Sancti Espíritu o el Adolfo Suárez. Mientras tanto, con suerte, los clubes seguirán haciendo encaje de bolillos para poder entrenar y disputar sus encuentros con un mínimo de condiciones. Pasaron unos cuantos años hasta que los atletas tengan unas instalaciones dignas donde entrenar y disputar sus competiciones. Mientras tanto, con suerte, siempre pueden volver a realizar su preparación física en el parque de San Antonio como sucedía hace 40 años.

Por desgracia, ya sabemos cuál será el resultado en cuanto a las infraestructuras deportivas abulenses. Nadie espera que la situación se revierta en los próximos meses. Pocos creen que el remedio se encontrará en los próximos años. Los damnificados serán los de siempre: los deportistas y los clubes. Quizá antes de que aparezca una salida, estos ya se habrán cansado de promesas incumplidas y hayan arrojado la toalla, dejando a la ciudad huérfana del poco deporte que a día de hoy todavía se puede llevar a la boca.

Sin prisa, pero sin pausa

14 Nov

El proyecto deportivo del Colegios Diocesanos crece paso a paso. Sin prisa, pero sin pausa. Desde que Alberto Zoilo Álvarez se convirtiera en la cabeza visible del club estudiantil, los amarillos no han parado de alcanzar objetivos. Esta temporada, sus dos principales apuestas, el equipo juvenil y el conjunto senior, han tenido un comienzo de curso muy esperanzador en la División de Honor y la Primera División Regional de Aficionados.

Tras veinte años sin representación abulense en la máxima categoría juvenil del fútbol español, había mucha expectación en comprobar cuál sería el rendimiento de los chicos entrenados por Somoza. Encuadrado en el grupo compuesto por castellano y leoneses, madrileños y extremeños, el Colegios Diocesanos parece haberle tomado la medida a la nueva categoría de la mejor manera posible.

colegios-diocesanos-juvenil-foto-oficial-16-17

Equipo juvenil del Colegios Diocesanos. (Foto: Diario de Ávila).

Cuando quedan tres partidos para finalizar la primera vuelta, los estudiantiles se encuentran en la zona media de la tabla con 15 puntos tras la disputa de doce jornadas, gracias a cuatro victorias, tres empates y cinco derrotas. Pero no sólo los números son buenos. Las sensaciones dejadas en el terreno de juego hacen ser optimistas a la hora de pensar en una salvación que supondría un auténtico espaldarazo al proyecto y al fútbol base abulense.

En cuanto al conjunto que milita en Regional, los números todavía hacen ver con más euforia el futuro a corto plazo. La Tercera División está en la cabeza de muchos. Queda mucha liga por delante. Todavía es pronto para pensar en la categoría nacional, pero el conjunto de Zamorilla es segundo de su grupo con nueve vitorias, un empate y una derrota tras haberse jugado ya el primer tercio del campeonato doméstico.

La clave de esta buena dinámica puede estar en haber mantenido el grueso de la plantilla del ascenso y añadir al plantel jugadores de superior nivel como Javi, Vicente o Javi Pérez. El objetivo del senior está claro desde los despachos: el ascenso a la Segunda División B. Sin embargo, la falta de masa social y la existencia del Real Ávila hacen pensar que no será fácil llevarlo a cabo.

Su aparición en el escenario del fútbol en la capital amurallada no ha estado exenta de críticas. Quizá la existencia de dos gallos en un coral tan pequeño sea más perjudicial que beneficioso. Como sucede en las categorías inferiores, donde las parcelas existentes que lo dividen en pequeños Reinos de Taifas han hecho más mal que bien al balompié local, puede hacer pensar que sucederá algo parecido en este caso. Si ocurre o no, sólo el tiempo nos los dirá.